Significa ponerse a trabajar duro, echarle ganas y no rajarse cuando las cosas se ponen pesadas.
Se usa cuando toca trabajar duro y alguien tiene que ponerse al frente para sacar la pega adelante. Es como decir que hay que aguantar el peso del grupo y no rajarse, sobre todo cuando hay montón de trabajo acumulado. Suena a bueyes sudando, pero en versión oficina, taller o donde toque, y la verdad es que tiene su encanto bruto.
Cuando alguien tiene que ponerle esfuerzo extra para sacar adelante una situación o trabajo, mientras los demás se rascan la panza.
Se usa cuando alguien se rifa sacando adelante la chamba pesada, tomando la responsabilidad y echándole ganas aunque el resto ande haciéndose güey. Es como decir que esa persona es la que de verdad empuja el trabajo y no se raja. Y la neta, siempre hace falta alguien que jale la carreta.
Se dice cuando te decides a formalizar una relación y casarte, llevándote toda la carga como buen veracruzano echado pa'lante.