Se dice cuando alguien arma un lío bien grande, un enredo de los buenos, por mezclar cosas, hablar sin orden o meter a todo el mundo en el mismo saco. No tiene que ver con cocinar, aunque el sancocho sea una sopa. Aquí es puro caos: confusión, chisme y despelote. Y sí, suena sabroso, pero es un desastre.
"Chamo, tiraste ese comentario en plena reunión y se armó tremendo sancocho: unos entendieron una cosa, otros otra, y al final nadie sabía ni qué se estaba aprobando."