Se dice cuando alguien se va de carrete o de parranda, pero lo disfraza como si fuera algo serio, tipo una conferencia, una reunión o una capacitación. Es la excusa elegante para desaparecer el finde y volver con cara de cansancio falso. Sirve para tirar la talla y hacerse el responsable, aunque sea puro cuento.
"Le dije a mi vieja que me iba de congreso el finde, pero en verdad nos vamos con los cabros pa'l carrete a la playa y vuelvo el lunes hecho bolsa."