En Canarias una tasca es un bar o tabernita de barrio, normalmente pequeña, con buen rollo, comida casera y bebida barata. Sitio de mantel de papel, ruido de vasos y gente hablando alto, perfecto para echar la tarde con colegas. No es un restaurante fino, pero muchas veces se come mejor que en uno caro, y eso tiene su encanto.
Una reunión donde el nuevo deporte estrella de la amigua es apilar pintxos lo más alto posible sin que caiga toda la torre de comida, seguido por una desgarradora elegía gastronómica al caer inevitablemente.