Expresión muy usada para decir que alguien anda sin rumbo, medio perdido o desordenado, como flotando por la vida sin mucha planificación. Puede ser que no sepa bien qué hacer, dónde ir o que simplemente esté puro improvisando. Es bien chilena y suena chistosa, aunque a veces describe momentos bien caóticos, hay que admitirlo.
Expresión chilena muy usada en Valpo para decir que alguien anda paseando sin rumbo fijo, dejándose llevar por lo que vaya saliendo en el camino. Es como salir a vagar sin apuro, sin mapa y sin drama, solo a ver qué pinta el día. Muy de gente relajada que se toma la vida con calma, y la verdad es que tiene su encanto.
Se dice cuando alguien anda apuradísimo, casi corriendo, como pollo sin cabeza porque va atrasado o se le pasó algo importante. Es ir con la adrenalina a tope, mirando la hora cada dos segundos y esquivando gente. Muy de Santiago cuando el metro te cierra las puertas en la cara.
Expresión bien chilena para decir que alguien va apuradísimo, casi corriendo, como con el culo a dos manos. Se usa cuando vas tarde, te están esperando o simplemente andas acelerado por la vida. No es trotar elegante, es avanzar a puro apuro y con cara de tragedia. Muy de Santiago y muy de lunes.
Expresión muy usada en el Maule y en otras partes de Chile para decir que alguien anda sin rumbo, puro dando vueltas sin un plan claro. Es como ir por la vida improvisando, medio perdido, sin saber bien qué quiere ni para dónde va. A veces suena chistoso, pero igual deja al descubierto lo desordenado que es uno.
Se dice cuando andas sin plata, pero sin nada de nada: pelado, corto, mirando el saldo y llorando. Es la típica después de un carrete, pagar cuentas o pegarse un gustito y quedar en modo supervivencia. En Santiago se escucha harto y suena bien chilena, bien de andar contando monedas.
Expresión chilena para decir que alguien está sin plata, más pobre que las ratas y contando las monedas para el pasaje. Es como andar pelando el ajo con las lucas, sobreviviendo con lo justo y mirando el saldo de la cuenta con miedo. Suena chistosa, pero cuando te toca en carne propia no tiene tanta gracia.
Expresión muy usada en el sur de Chile para decir que alguien anda metiéndose en problemas, provocando o buscando líos sin medir las consecuencias. Es como ir por la vida haciendo tonteras y después hacerse el sorprendido cuando todo explota. Suena chistosa, pero si te dicen que andas a la chuña, ojo, que no es precisamente un halago.
Se dice cuando alguien anda sin rumbo, medio perdido o dando vueltas sin un plan claro, como a la deriva. También vale para el que está puro improvisando y haciendo cosas al lote, sin saber bien pa' dónde va. Es bien de campo y suena a que te están mirando con cara de ya po, aterriza un poco.