Se usa para decir que alguien va a dormir un rato o que logró descansar aunque sea un poquito. Es como cuando andás hecho leña y solo querés cerrar los ojos y desconectarte del mundo. No suena muy fino, pero es bien cotidiano y todo el mundo entiende que ocupás sueño urgente.

"Mirá vos, anoche ni pude pegar el ojo pensando en el clavo que tengo con el banco, ando hecho zombi en la chamba hoy."

Se dice cuando te quedás dormido un ratito, casi sin querer, tipo una siestita express. No implica necesariamente despertarte con la cara marcada, eso ya es el bonus por dormir en cualquier lado. En Montevideo lo vas a escuchar mucho en la oficina, el bondi o después de un buen almuerzo. Clásico y peligroso.

"Después del almuerzo me pegué el ojo en la oficina y me desperté con la mejilla marcada del teclado, parecía que me tatué el Excel sin querer."

Se dice cuando por fin consigues dormirte un rato, aunque sea una cabezadita rápida. Vamos, que cierras los ojos y caes, normalmente porque estás reventado o porque el plan es un tostón. No tiene nada de espía ni de cotilleo, es puro sueño. Y oye, pegar el ojo a tiempo es salud.

"Entre el bus a Santurtzi y el sermón del colega, pegué el ojo cinco minutos y me desperté con la baba y el móvil en modo avión."

Se usa para decir que no logras dormir nada o casi nada, aunque estés reventado y con ganas de descansar. Es como cuando das mil vueltas en la cama y nada que te llega el sueño. Muy típica cuando vienes de una rumba, estás preocupado por algo o el calor está insoportable y no hay manera de pegar el ojo.

"Anoche llegué molido de la rumba, me acosté a las 4 y igualito no pegué el ojo, entre el calorón, los zancudos y los carros pasando parecía terminal de Barquisimeto."

Se dice cuando te quedás dormido, normalmente sin querer, aunque sea un ratito. Puede ser en el bondi, en el sillón o en plena juntada, y suele venir con cabeceo y babita traicionera. No es “dormir profundo”, es más bien pegar una siestita express. Y sí, después te despertás desorientado como si hubieras viajado de dimensión.

"Estábamos viendo El Marginal y yo dije “cinco minutos y sigo”, pegué el ojo en el sillón y me desperté cuando ya estaban negociando con un fierro y media banda nueva."

Se dice cuando consigues dormir, aunque sea un ratito, o cuando no lo logras y te pasas la noche en blanco. Vamos, que el ojo se te pega o no se te pega. Muy típica para quejarse de ruidos, nervios o preocupaciones. Y sí, al día siguiente vas como un zombi.

"Con el vecino montando fiesta y el perro ladrando, anoche no pegué el ojo. Hoy en el curro voy a base de café y mala leche, no me pidas milagros."

En Cali y en buena parte de Colombia se usa para decir que te vas a dormir un rato, normalmente una siestica rápida o que te quedaste dormido sin querer. Es de esas frases que suenan suaves, pero te delatan cuando cabeceas en el bus o en la oficina. Ideal para el cansancio bravo.

"Parcero, yo solo iba a pegar el ojo cinco minuticos en el bus y cuando desperté ya estaba en la última parada, todo el mundo mirándome como bobo."

Se dice cuando consigues dormirte un poco, aunque sea a ratitos. Vamos, echar una cabezadita, pillar sueño o quedarte frito un momento, normalmente porque estás reventado. No es que el ojo se pegue de verdad, pero la imagen es buenísima. Ideal para siestas robadas en el bus, el curro o el sofá.

"En el Cercanías iba muerto y, entre frenazo y frenazo, pegué el ojo cinco minutos. Me desperté baboseando y con el móvil en la mano como si nada, qué arte."

Se usa para decir que te echas una cabezadita o que te quedas dormido un rato, normalmente sin querer o en plan rápido. Vamos, que te vence el sueño y caes aunque sea diez minutos en el sofá, el bus o donde te pille. Es muy de diario y suena bastante natural.

"Me senté un segundo en el sofá y, sin darme cuenta, pegué el ojo. Cuando desperté, el grupo ya había pedido cena y yo con la baba y todo."

Se dice cuando por fin consigues dormirte, aunque sea un ratito, después de estar dando vueltas o con el ambiente hecho un desmadre. Vamos, que logras conciliar el sueño y descansar algo. No tiene que ser por ruido, pero queda perfecto para esas noches con vecinos fiesteros. Bendita habilidad.

"Los vecinos traían peda con mariachi y yo con junta temprano. Pensé que no iba a dormir nada, pero me acomodé tantito y sí pegué el ojo como campeón."

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