Se usa para decir que alguien va a dormir un rato o que logró descansar aunque sea un poquito. Es como cuando andás hecho leña y solo querés cerrar los ojos y desconectarte del mundo. No suena muy fino, pero es bien cotidiano y todo el mundo entiende que ocupás sueño urgente.
Se dice cuando te quedás dormido un ratito, casi sin querer, tipo una siestita express. No implica necesariamente despertarte con la cara marcada, eso ya es el bonus por dormir en cualquier lado. En Montevideo lo vas a escuchar mucho en la oficina, el bondi o después de un buen almuerzo. Clásico y peligroso.
Se dice cuando por fin consigues dormirte un rato, aunque sea una cabezadita rápida. Vamos, que cierras los ojos y caes, normalmente porque estás reventado o porque el plan es un tostón. No tiene nada de espía ni de cotilleo, es puro sueño. Y oye, pegar el ojo a tiempo es salud.
Se usa para decir que no logras dormir nada o casi nada, aunque estés reventado y con ganas de descansar. Es como cuando das mil vueltas en la cama y nada que te llega el sueño. Muy típica cuando vienes de una rumba, estás preocupado por algo o el calor está insoportable y no hay manera de pegar el ojo.
Se dice cuando te quedás dormido, normalmente sin querer, aunque sea un ratito. Puede ser en el bondi, en el sillón o en plena juntada, y suele venir con cabeceo y babita traicionera. No es “dormir profundo”, es más bien pegar una siestita express. Y sí, después te despertás desorientado como si hubieras viajado de dimensión.
Se dice cuando consigues dormir, aunque sea un ratito, o cuando no lo logras y te pasas la noche en blanco. Vamos, que el ojo se te pega o no se te pega. Muy típica para quejarse de ruidos, nervios o preocupaciones. Y sí, al día siguiente vas como un zombi.
En Cali y en buena parte de Colombia se usa para decir que te vas a dormir un rato, normalmente una siestica rápida o que te quedaste dormido sin querer. Es de esas frases que suenan suaves, pero te delatan cuando cabeceas en el bus o en la oficina. Ideal para el cansancio bravo.
Se dice cuando consigues dormirte un poco, aunque sea a ratitos. Vamos, echar una cabezadita, pillar sueño o quedarte frito un momento, normalmente porque estás reventado. No es que el ojo se pegue de verdad, pero la imagen es buenísima. Ideal para siestas robadas en el bus, el curro o el sofá.
Se usa para decir que te echas una cabezadita o que te quedas dormido un rato, normalmente sin querer o en plan rápido. Vamos, que te vence el sueño y caes aunque sea diez minutos en el sofá, el bus o donde te pille. Es muy de diario y suena bastante natural.
Se dice cuando por fin consigues dormirte, aunque sea un ratito, después de estar dando vueltas o con el ambiente hecho un desmadre. Vamos, que logras conciliar el sueño y descansar algo. No tiene que ser por ruido, pero queda perfecto para esas noches con vecinos fiesteros. Bendita habilidad.