Almuerzo de príncipes
En Navarra un almuerzo de príncipes es ese pedazo de almuerzo de media mañana con huevos, chistorra, pan a saco y vino o cerveza que te deja doblado pero feliz. No es cosa fina de hotel, es cosa de bar de pueblo y cuadrilla hambrienta. Y hay que admitir que cuando toca, sienta como gloria bendita.
Fartico
Se usa para decir que alguien está muy cansado, reventado, como si viniera de echar la tarde entera subiendo cuestas y bailando jotas sin parar. Es ese punto en el que el cuerpo te pide sofá, mantita y silencio absoluto. Suena muy de pueblo navarro de toda la vida, y hay que admitir que tiene bastante encanto.
Hecho un Cristo
Se usa cuando alguien está destrozado, ya sea por cansancio, por ir hecho polvo de fiesta o por ir todo despeinado y con la ropa hecha un cuadro. La imagen es como si hubiera pasado por una paliza vital importante. Es muy gráfica y un poco dramática, pero precisamente por eso tiene tanta gracia.
Zurrut
En Navarra, zurrut se usa para hablar de un trago de alcohol o de echarse unos buenos tragos, normalmente en plan cuadrilla y con ganas de jarana. No es lo mismo que beber sin más, suena a fiesta, a poteo y a acabar cantando en la calle. Vamos, que si hay zurrut, hay plan.
esmochalar
En Navarra se usa para decir que alguien se pega una merendola seria, de esas que parecen más un almuerzo que un simple picoteo. Es comer con ganas, sin vergüenza y sin dejar ni las migas en la mesa. Suena a cuadrilla hambrienta y a pan recién cortado después de un buen paseo, y la verdad es que entra solo.
Echar la potxa
Expresión navarra que se usa para decir que alguien se tumba a descansar o se echa una buena siesta después de ponerse fino a comer. Suele ir ligada a esas comidas pesadas con cordero, alubias, vino y postre a lo bestia, cuando el cuerpo dice basta y la única opción digna es rendirse a la potxa. Y oye, tiene su encanto.
Estar como una pared
Se usa para decir que alguien está cerradísimo, que no entra en razón ni a martillazos. Es la típica persona a la que le hablas, le explicas las cosas con calma y da igual, sigue igual de rígida que un muro de hormigón. Vamos, que está cabezota perdido y no hay manera de moverlo ni un centímetro.
Chispear un poquico
Se dice cuando cae una lluvia flojita, de esas goticas finas que no llegan a calarte del todo, pero te dejan el pelo raro y el suelo resbaloso. Es como un aviso de que igual luego se pone a llover en serio, o igual se queda en nada. Molesta más por pesada que por fuerte.
Ir hecho un cuadro
Se dice de alguien que va vestido sin preocuparse por combinar colores o estilos, como si hubiera agarrado lo primero del armario.
Tinta
En muchos bares de Navarra, si pides una tinta no te van a sacar un boli ni te van a tatuar, te van a poner un vaso de vino tinto del de toda la vida. Es la forma corta y de andar por casa de pedir el vino, muy de barra de bar y cuadrilla. Y oye, para ser tinta, entra que da gusto.
Ser un pastel de la Ribera
Expresión navarra para hablar de alguien muy rarito, peculiar o que desentona un montón, como esos dulces con pinta sospechosa que te miran desde el escaparate en la Ribera. Se usa con guasa, no siempre en plan mal, más bien para señalar que la persona es un cuadro andante. Y oye, a veces ser raro tiene su encanto.
Chiquitico
Diminutivo de chiquito que se usa para decir que algo o alguien es muy pequeño, o para hablar con cariño, como cuando te sale la vena tierna. Suena cercano y un pelín cantoso, de esos que te delatan de pueblo. También puede ser medio irónico si lo sueltas con cara seria.
Ser el papá de los pintxos
Se dice de alguien que es un crack con los pintxos, ya sea preparándolos o recomendando bares como si tuviera un radar. Vamos, que controla el tema a otro nivel y siempre acierta con el sitio y con la barra. Suena medio vacilón, pero suele ir con admiración y hambre.
¡Pero qué tía más maja!
Se suelta para decir que una chica es majísima: simpática, agradable y con ese punto cercano que te gana en dos frases. Es un piropo bastante blanco, muy de andar por casa, y suele salir cuando alguien se porta bien o tiene un detallazo. Vamos, que te cae de lujo y lo dices sin pensarlo.
Estar sin sosiego
Se dice cuando alguien está inquieto, nervioso o con el runrún en el cuerpo y no consigue estarse quieto ni un minuto. Es como tener la cabeza a mil y las manos también, dando vueltas por casa sin saber ni qué buscas. Suena un pelín más tradicional, pero en Navarra se entiende perfecto y queda fino.
Saber la hostia
Se dice de alguien que controla muchísimo un tema, que es un crack y va sobrado de conocimientos. Es una forma bastante bruta y muy del norte de decir que esa persona sabe un huevo. Ojo, suena informal y un pelín bestia, pero cuando toca, describe perfecto al listo del grupo.
Oro como un chuletón
Se usa para decir que algo es una joya, de lo mejorcito, como un buen chuletón navarro bien hecho, con su grasita crujiente y todo en su punto. Es una forma muy de la tierra de decir que algo es tan deseable que casi te hace salivar. Y oye, solo de pensarlo ya entra hambre.
Pirarse a la francesa
Expresión para largarse de un sitio sin despedirse de nadie, normalmente de una fiesta, un bar o una quedada. Es como hacer un truco de magia cutre pero efectivo, un visto y no visto. Se usa mucho cuando no quieres dar explicaciones ni aguantar el mítico rato de despedidas eternas, que a veces dura más que la propia fiesta.
Dar la raspada
Se dice cuando alguien te mete una bronca seria o te pega un repaso verbal de los que te dejan fino. No es tanto una paliza, más bien una regañina potente, de esas que te ponen en tu sitio y te quitan las ganas de hacerte el listo. Vamos, que sales escarmentado y calladito.
Estar de chufleta
Se dice cuando alguien va con la suerte subida y todo le sale redondo, como si estuviera en racha y el universo le hiciera la ola. También vale para ese punto de buen rollo en el que te ves fino, suelto y con la sonrisa puesta. Vamos, que hoy no te para ni el cierzo.
Chapela
En Navarra se llama chapela a la boina de toda la vida, la que llevan los abuelos en el bar y los paisanos en las fiestas del pueblo. Es una palabra muy de la tierra, con sabor rural y un punto entrañable. A veces parece que cuanto más grande es la chapela, más respeto impone, y oye, algo de verdad tiene.
Darle al chandrío
Se dice cuando te vas a poner a hacer algo a gusto y con calma, normalmente un apaño, un hobby o una tarea casera que te entretiene más de la cuenta. Es como meterte en tu mundo y no querer que te molesten. Muy de andar trasteando con el huerto, el taller o lo que toque. Y oye, engancha.
Echarse un gramo
Frase navarra para referirse a cuando alguien se echa una siesta corta pero potente, como si se recargara de energía rápidamente.
Estar a tope de finolis
Se dice cuando alguien va súper arreglado o se pone en plan fino, como de postureo elegante. Puede ser con cariño o con pullita, rollo: te crees de alta sociedad por ponerte camisa y colonia buena. En Navarra suena muy de cuadrilla, para vacilar al colega que hoy va demasiado formal.
Estar como un río
Se dice de alguien que va a tope de energía, nervio o entusiasmo, como un río cuando baja crecido después de llover. Vamos, que no para quieto ni un segundo y está con la chispa encendida. Suele sonar medio exagerado, pero justo por eso hace gracia cuando alguien está desatado.
Refrescar el pitillo
Expresión navarra que se usa para ir a tomar una caña o un vinico y despejar la cabeza después de currar o de una noche que se ha ido de madre. Es como darle un respiro al cuerpo y al ánimo, aunque en realidad igual lo estás castigando más. Pero oye, a veces sienta de lujo y parece hasta medicinal.
Vender la burra rancia
Se usa cuando alguien intenta colarte una historia que huele a chamusquina, como si te quisiera endosar un producto viejo y cutre disfrazado de ganga. Es como vender humo, pero con más mala leche y cachondeo. Básicamente, no te fías nada de lo que te está contando, y con razón, porque suena a timo clásico.
Parar el pote
Se dice cuando decides cortar el alcohol y dejar de beber en mitad de una fiesta, un poteo o un botellón. Vamos, que te plantas y pasas al agua o al refresco para no acabar hecho un cuadro. En Navarra suena muy de cuadrilla, de bar en bar, y tiene su puntito de fuerza de voluntad.
Eso es una sala
Se usa para decir que algo es un despropósito total, una chapuza o una situación tan absurda que no hay por dónde cogerla. Es como ver un cuadro mal colgado y encima torcido, pero aplicado a cualquier cosa que te deja loco. Suena suave, pero lleva bastante veneno irónico dentro, y por eso tiene su gracia.
Echao un limón
Se dice de alguien que está con un careto agrio y un humor de perros, como si acabara de morder un limón bien ácido. Vamos, que no está para bromas y mejor no tocarle mucho las narices. Muy de soltarlo cuando alguien va por la vida con cara de pocos amigos.
Currar
Significa trabajar, normalmente mucho y con pocas ganas, como cuando el jefe te tiene más liado que un gato en una ferretería y no ves el final del turno. Es dar el callo, sudar la camiseta y acabar reventado pero con la nómina en mente. Es una palabra muy de la calle y se usa en todo tipo de curros.
Estar a la cuarta pregunta
Se usa para decir que alguien está peladísimo de pasta, con la economía tan justa que no llega ni a fin de mes. Viene de un viejo cuestionario sobre la renta, y cuando llegaban a la cuarta pregunta ya se veía que ibas tieso. Es una forma graciosa de admitir que la cartera está en modo drama.
Chufar
Verbo muy de Navarra para hablar de mandar mensajes o whatsapps sin parar, como si el móvil fuera una extensión de la mano. Se usa sobre todo cuando alguien está tan enganchado a chufar que pasa de la peña que tiene delante. Y hay que admitir que la palabra tiene su gracia, suena a vicio tecnológico total.
Andar a oscuricas
Se dice cuando alguien va perdido, despistado o sin tener muy claro qué está haciendo, como a tientas. No es que falte luz de verdad, es que falta rumbo en la cabeza o en el plan. Muy de andar sin norte, improvisando y metiendo la pata un poco. Vamos, como cruzar el Baztán de noche sin linterna.
Andar de bolsillo pelado
Se dice cuando vas sin un duro, tieso, con el bolsillo más pelado que una rodilla. Vamos, que no te llega ni para un café y estás tirando de imaginación hasta que entre la próxima paga. Suena a lamento de bar y a fin de mes eterno, de esos que se estiran como chicle.
Estar hecho un gallo
Se dice de alguien que va crecido, chulo o muy echado pa'lante, como si fuera el gallo del corral. Puede ser porque está vacilando, porque se viene arriba en una discusión o porque se cree el rey del barrio. No es tanto estar de fiesta épica, es más actitud de macho alfa. Y a veces da hasta risa.
Echarse un tortazo
Expresión navarra para decir que alguien se ha caído de manera aparatosa, como esos trompazos que te estallan en el orgullo.
Noviar en campa
Expresión navarra para irse al monte o al campo con el novio o la novia a darse arrumacos, besos y lo que surja, lejos de miradas cotillas. Es como la versión rural del plan romántico clásico, con hierbajos, piedras y a veces vacas mirando raro. Y oye, tiene su encanto, aunque a veces pinten bastos si aparece un jabalí.
Tirar de las orejas
Se dice cuando alguien va a recibir una buena bronca o una reprimenda por haberse pasado de listo o haberla liado. Viene de la idea de corregir a alguien como antes, con el típico tirón de orejas, pero en versión verbal. No es que te arranquen nada, pero el rapapolvo te lo comes igual.
Echar leña al arán
Expresión navarra que se usa cuando alguien, en vez de calmar las cosas, se dedica a empeorarlas y a avivar el conflicto. Es como cuando ya hay movida y llega el típico colega que mete más chicha al asunto, sabiendo que va a explotar. Vamos, que en vez de apagar el fuego, se pone a alimentarlo a gusto.
Estar como una cabra
Se dice de alguien que está un poco loco o que hace cosas raras, normalmente sin mala intención. Vale para el colega impredecible que suelta ideas disparatadas o se marca numeritos sin venir a cuento. No siempre es insulto, muchas veces va con cariño y risas, como diciendo: este tío está fatal, pero es un crack.
Troncho
En Navarra, troncho se suelta para llamar a alguien un poco torpe o despistado, a veces grandote, pero sin mala leche. Es el colega que la lía sin querer, pierde cosas y va a su bola. Suena a vacile de cuadrilla, de esos que te caen con cariño mientras te echas unas risas.
Tener cuerpo de campeón
Se dice de alguien que igual no tiene pinta de gimnasio ni de superhéroe, pero aguanta como un roble y se viene arriba en cualquier plan. Es una mezcla de resistencia, chulería sana y confianza total, como si llevara medalla puesta aunque vaya en vaqueros. Suele decirse con cariño y un puntito de vacile.
Lizoa
En Navarra, la lizoa es esa pereza suave que te entra, sobre todo en otoño, cuando el cuerpo pide sofá, manta y cero planes. No es vaguería extrema, es más bien un modo ahorro de energía muy rico. Es ese momento en que piensas que podrías hacer cosas, pero sinceramente, mejor no. Y hay que admitir que tiene su encanto.
Pinta
En Navarra se usa para hablar del aspecto de alguien, normalmente cuando va maqueado, con estilo o llamando la atención. Tener buena pinta es ir con el outfit bien pensado, peinado en su sitio y actitud de que hoy se come el mundo. También puede usarse con ironía si la pinta es un cuadro, que eso siempre tiene su gracia.
escarabillarse
Medio caerse, tropezarse o tambalearse de forma torpe como si fueras un pato con las patas atadas.
Estar a tope de sidra
Se dice cuando alguien está en modo fiesta total, con la sidra corriendo como si no hubiera mañana. No es solo ir contentillo, es ir desatado, con la risa floja, el volumen a tope y cero vergüenza. Suele implicar que has bebido bastante y que te vienes arriba con cualquier plan. Y sí, puede acabar en numerito.
A ver si te acuerdas de San Blas
Se suelta para meter un recordatorio con retranca cuando alguien se está haciendo el loco con una promesa, un favor o algo que te debe. Es como decir: espabila, que ya toca. Lo de San Blas se usa de guiño a la fecha y a los dichos populares, pero aquí lo importante es la pullita cariñosa.
Cachirulo
En Navarra llamar a alguien cachirulo es decir que es un poco desastre, que va por la vida empanado y no se entera de la mitad. Es esa persona que siempre pierde algo, llega tarde o se olvida de lo más básico. No es un insulto grave, más bien una forma medio cariñosa de decir que es un caos andante.
Estar de chandrío
Se dice cuando estás sin un duro, pelado, con la cartera haciendo eco. Vamos, que no te llega ni para un café y te toca tirar de apaños, de pasta barata o de la buena cara. Es una forma muy navarra de admitir la ruina con humor, como quien dice: hoy invito yo, pero a mirar.