En Navarra llamar a alguien cachirulo es decir que es un poco desastre, que va por la vida empanado y no se entera de la mitad. Es esa persona que siempre pierde algo, llega tarde o se olvida de lo más básico. No es un insulto grave, más bien una forma medio cariñosa de decir que es un caos andante.
En Atacama se usa cachirulo como apodo cariñoso para alguien pequeño, ya sea un niño chico, una mascota o incluso un objeto diminuto que te da ternura. No es insulto, más bien es como decir enano regalón o cosita chica adorable. Suena juguetón y medio travieso, ideal para llamar al cabro chico que nunca se está quieto.
En Valpo se usa para hablar de alguien muy mañoso, enredado o problemático, casi siempre un cabro chico que no para de hacer show. Es ese niño que llora, patea, reclama por todo y deja la cagá donde llega. No es un insulto pesado, pero sí es bien crítico, y hay que admitir que suena chistoso cuando uno lo dice enojado.
En Chile se usa para hablar de alguien medio chambón, que hace las cosas a la rápida, sin fijarse mucho en los detalles y con resultados bien a medias. No es un insulto pesado, suena más a talla de amigos cuando alguien es desordenado o poco prolijo. A veces también se usa para objetos medio charchas o de mala calidad, lo que igual tiene su gracia.