En Tamaulipas se usa para hablar de alguien que sigue aferrado a algo que ya está todo jodido, que se complica solo o que sigue batallando aunque todo pinte para el fracaso. Es como decir que se sigue destrozando la vida con eso, pero ahí sigue terco. Y la neta a veces da risa y tantita lástima.
Se dice de alguien que, en vez de hacer las cosas fácil, se enreda a propósito para verse interesante, lucirse o llamar la atención. Es como ponerse el pie solito y luego actuar como si fuera hazaña. Suele usarse en tono de burla cuando alguien arma un show innecesario y termina dando risa.
Se dice de alguien que se enreda solo y convierte algo fácil en un show innecesario. En vez de hacerlo simple, lo complica, se atora y acaba batallando de más, como si le faltara tantito colmillo o sentido práctico. Suena a regaño con carrilla, de esos que te sueltan cuando ya desesperaste a medio mundo.
En Chiapas se dice de alguien que se aferra a una idea o plan aunque ya esté saliendo mal, se vea ridículo o no tenga ni pies ni cabeza. Es como decir que sigue de necio, que no suelta el hueso y encima se complica más. Suena medio burlón, pero bien de barrio.