En muchos bares de Navarra, si pides una tinta no te van a sacar un boli ni te van a tatuar, te van a poner un vaso de vino tinto del de toda la vida. Es la forma corta y de andar por casa de pedir el vino, muy de barra de bar y cuadrilla. Y oye, para ser tinta, entra que da gusto.
En Nariño se usa para hablar del café bien cargado y oscuro, de ese que parece petróleo y te despierta hasta los pecados. Es una forma cariñosa y muy de la casa para pedir café sin tanta vuelta. Si alguien dice que quiere tinta, mejor ve poniendo la olla porque la cosa va en serio.