Se dice cuando alguien está en una situación bien delicada, al borde de meter la pata o de que todo se le venga encima. Es como ir haciendo equilibrio, un pasito mal dado y te caés. Puede ser por decisiones arriesgadas, por problemas, o por andar quedando mal con medio mundo. Da nervios solo de oírlo.
"Mirá, si seguís debiendo en la tienda, faltando al chance y encima mintiéndole a tu mamá, andás en la cuerda floja, bicho."