Se dice cuando alguien está en una situación delicada, al borde de que todo se vaya al carajo. Como un equilibrista: un pasito mal dado y se cae. Vale para curro, pareja, estudios o lo que sea, cuando estás bajo presión y con cero margen de error. Vamos, que estás jugando con fuego.
"Chamo, Raúl está en la cuerda floja con la novia: llega tarde otra vez, se pone cómico y lo mandan a volar de una."