Se dice de alguien que va totalmente desorientado, sin enterarse de nada, como si lo hubieran soltado en un sitio que no pinta ni de lejos. Vamos, que no sabe dónde está, qué toca hacer ni por dónde le da el aire. Es una comparación absurda y por eso funciona tan bien.
"En el examen de mates me quedé mirando el folio y el profe me dice: ¿todo bien? Y yo, qué va, estoy más perdido que un pavo en un garaje."