Se dice de alguien que igual no tiene pinta de gimnasio ni de superhéroe, pero aguanta como un roble y se viene arriba en cualquier plan. Es una mezcla de resistencia, chulería sana y confianza total, como si llevara medalla puesta aunque vaya en vaqueros. Suele decirse con cariño y un puntito de vacile.
"Míralo al Edu, sin pisar el gym desde 2019 y se ha subido el monte sin resollar. Luego se zampa un bocata de chistorra y dice que tiene cuerpo de campeón."