Se dice cuando estás sin un duro, pelado, con la cartera haciendo eco. Vamos, que no te llega ni para un café y te toca tirar de apaños, de pasta barata o de la buena cara. Es una forma muy navarra de admitir la ruina con humor, como quien dice: hoy invito yo, pero a mirar.
"Después del finde en San Fermín estoy de chandrío, así que nada de bares: bocata de casa, pote en la plaza y a estirar el euro como si fuera chicle."