Se dice cuando alguien va con la suerte subida y todo le sale redondo, como si estuviera en racha y el universo le hiciera la ola. También vale para ese punto de buen rollo en el que te ves fino, suelto y con la sonrisa puesta. Vamos, que hoy no te para ni el cierzo.
"Tú hoy estás de chufleta, macho: te ha tocado la quiniela del bar, te han invitado al pincho y encima has aparcado a la primera en el centro."