Se usa para decir que alguien está súper despistado, como ido, en su propio mundo, sin pillar nada de lo que pasa alrededor. Es ese pana que llega tarde, no entiende el chisme y siempre anda preguntando qué fue lo que dijeron. Básicamente, está más perdido que un pez en el desierto, pero a veces hasta hace gracia.
En la Costa Caribe, y en Cesar en particular, estar en la pesca es andar sin hacer mucho, como a la espera de que caiga algo de suerte sin mover un dedo. Es esa vibra de estar medio desparchado, mirando a ver qué sale, pero sin meterle ganas de verdad. Y hay que admitir que a veces suena tentador vivir así.
En Cesar se usa para decir que alguien está todo distraído, ido, con la mente volando por allá lejos y cero pendiente de lo que pasa. Es como estar mirando el río sin caña ni nada, solo en la babia total. Sirve para regañar con cariño al despistado de turno, y la verdad es que suena bien sabroso.