Se usa para decir que alguien va rapidísimo, casi volando, ya sea caminando, en coche, en moto o hasta en lancha por el río. Es como decir que va como alma que lleva el diablo, sin frenos y con prisa mortal. Muy de cuando alguien se entera de un chisme bueno o de una oferta brutal.
En Sevilla se dice de alguien que va acelerado, nervioso o pasado de revoluciones, como si llevara un motor en el pecho. Puede ser por café, por estrés o por venir con un notición y no caber en sí. No siempre es alegría, a veces es puro descontrol. Vamos, que va hecho un lío y no para quieto.
Se dice de alguien que va por la vida crecidito, con chulería y seguridad de sobra, como si estuviera desfilando y todo el mundo tuviera que mirarle. Suele llevar un puntito de vacile o fanfarronería, no siempre mala leche, pero sí de ir muy subido. En Bilbao suena a colega que va marcando paquete.
Se dice cuando alguien va cargadísimo, con mil bolsas, paquetes o trastos encima, como si fuera una mula humana. Es la típica imagen de salir del shopping y no poder ni abrir la puerta del bondi. No es precisamente elegante, pero pinta perfecto ese momento de ir sufriendo y haciendo malabares por la calle.
En Granada se dice de alguien que va reventado, medio doblado o con las piernas pidiendo auxilio, normalmente después de andar un montón o de pegarse una noche larga de tapas, bares y vueltas. Vamos, que vas arrastrándote pero sigues tirando, por cabezón o por alegría. Tiene su puntito dramático y gracioso.
Se dice cuando vas cargadísimo, normalmente a la playa, como si te mudaras allí: sombrilla, neverita, tuppers, flotadores y media casa a cuestas. Vas tan aparatoso que pareces un mercadillo ambulante y no una persona. Muy mallorquín para reírse del colega que llega con más trastos que ganas de bañarse.
Se dice cuando alguien va por la calle en modo piloto automático, tan metido en su cabeza que parece que camina sin estar presente. Va despistado, ido, como si no supiera ni a dónde va, y hasta podría saludar a una farola. Es muy de Cuenca para describir ese ir pensando en tus movidas a lo bestia.