Se dice cuando alguien hace o dice cosas que parecen absurdas o sin sentido.
Se le suelta a alguien que se pone en modo abuelo cebolleta y te suelta batallitas y detalles que no le ha pedido nadie, como si hubiera visto de todo y supiera la historia de cada esquina. No es un insulto gordo, más bien una pullita con cariño para el que se enrolla demasiado. Tiene su gracia.
Se le suelta a alguien que siempre sale con datos rarísimos, teorías de barra o historias imposibles, como si tuviera un archivo secreto en la cabeza. No es un insulto fuerte, más bien una pullita con cariño para el típico sabelotodo fantasioso. En Galicia se oye para cortar el rollo y reírse un poco.
Se le suelta a alguien que se monta unas películas tremendas con cualquier tontería, como si todo fuera una aventura épica. Vale para quien exagera, dramatiza o se emociona de más contando sus batallitas, sus chollos o sus planes. Es medio burla, medio cariño, y suele ir con risita. Tiene su puntito.