Se le dice a alguien mayor, o muy vivido, que es como una reliquia con patas: va a su ritmo, se demora en todo, pero cuando se pone a hablar te suelta anécdotas y recuerdos que valen oro. No es burla, es cariño con un toque de talla. Ideal para el típico abuelo cuentero del campo.
"El don Juan se demora una vida en llegar, pero es un cachito de historia: te cuenta del Maule antiguo y quedai pegado escuchándolo con el mate en la mano."