Ser un billete
En Chile se dice de alguien que es puro lujo o que se ve muy bien, como de revista. Va bien vestido, con pinta cara y actitud de que la rompe, aunque esté yendo a comprar pan. También se usa para decir que alguien es muy atractivo. Es un piropo con sabor a plata, y sí, suena medio agrandado.
Andar sapo
Se dice de alguien que anda de sapo, o sea, metiendo la oreja donde no lo llaman: escucha conversaciones ajenas, se mete en lo que no le importa y después anda comentando. Es como ser copuchento y metiche a la vez. En Chile suena bien de reto, de esos que se tiran entre conocidos cuando alguien se pasa de curioso.
Estar en la parrilla
Se dice cuando te tienen esperando eternamente, sin respuesta y sin moverte del sitio, como si te hubieran dejado ahí tirado. También vale para cuando estás en una situación incómoda, expuesto y a punto de que te caiga la bronca. Muy de la onda chilena, de esas esperas que te cocinan la paciencia a fuego lento.
Pechaíta
En el Maule se dice de alguien que está tirado sin hacer nada, bien echadito, como pegado al sillón. Es ese modo flojera total de mirar tele, scrollear o puro hacer bulto, como si levantarse fuera un deporte extremo. No siempre es mala onda, a veces es descanso merecido y listo.
Andar a la carrera
Se dice cuando alguien va con prisa todo el rato, como si viviera corriendo de un lado a otro y nunca le alcanzara el día. Aplica para andar apurado, con mil cosas encima, llegando tarde o haciendo todo a la rápida. Es bien de conversación cotidiana y pinta perfecto al que no para ni un segundo.
Mina de carne
Se dice cuando hay tanta carne en un asado que parece una cantera, puro corte y más corte, y nadie entiende de dónde salió todo. Es una forma exagerada y chistosa de celebrar una parrillada brutal, de esas que te dejan con sueño y olor a humo. En el Maule calza perfecto, porque ahí el asado es casi religión.
Andar a las cachas
Se dice cuando te toca ir a pata, caminando, porque no hay cómo moverse. Puede ser porque el auto murió, porque no pasó la micro, porque andas sin plata o porque la vida te odia un poquito. Es bien chilena y suena chistosa, como si tus propias piernas fueran el plan B oficial.
Diamantino
Se le dice a alguien que va de brillante y de importante, como si fuera la gran cosa, pero en el fondo es puro show y apariencia. Mucho brillo por fuera y poca sustancia por dentro. Va bien para pincharle el globo a los agrandados que se creen estrella y no sostienen nada.
Andar con la radio prendida
Se dice de alguien que está parlanchín a más no poder, como si tuviera la radio encendida todo el día. No para de hablar, comenta todo, se va por las ramas y no deja respirar a nadie en la conversa. Va con cariño o con un poquito de palo, según el tono. Ideal para el típico que no suelta el micrófono.
Mano de guagua
Se dice de alguien que es pésimo para cuidar la plata y la gasta al tiro, como si se le escurriera entre los dedos. Vamos, que le dura nada y termina pato aunque haya cobrado recién. Es bien chilena y suena a reto con cariño, de esos que te tiran cuando ya la cagaste otra vez.
Hacerla de paja
Se dice cuando alguien se agranda, promete la media pega o jura que va a cumplir, pero al final no hace ni una. Mucho bla bla y cero acción, puro cuento. En el Maule se usa harto para echar al agua al que se hace el bacán y termina desapareciendo justo cuando toca ponerse a trabajar.
apechugar
Se dice cuando no queda otra que hacerse cargo y tirar pa’ delante con lo que toca, aunque dé lata o no te guste nada. Es asumir la pega, la consecuencia o el problema sin lloriqueo, a veces con pura resignación. En el Maule suena bien de campo, de apretar los dientes y seguir nomás.
Ser carta segura
Se dice de una persona o cosa que es apuesta segura, que no falla y responde cuando hay que responder. Es el típico que cumple lo que promete, llega a la hora y no te deja tirado cuando se arma el plan. En Chile se usa harto para elegir al más confiable del grupo. Un clásico salvavidas.
Ser un drama total
Se dice de alguien que exagera cualquier cosa y la convierte en una teleserie. Donde tú ves un detalle, esa persona ve el apocalipsis, con llanto, discurso y banda sonora incluida. Es como darle un poquito de cuerda y te arma el medio culebrón en dos minutos. Sirve para retar con humor, pero igual pica.
Quedarse con la película
Se dice cuando alguien se queda pegado con una idea, un drama o una escena mental y no suelta el tema. Como que se arma su propia película en la cabeza y la repite en loop, dándole mil vueltas a lo mismo. Muy chilena, bien de pega y cahuín, y a veces sirve para decirle a alguien que baje un cambio.
Estar pasado de curso
Se dice cuando alguien está totalmente fuera de lugar o no cacha nada de lo que está pasando, como si se hubiera saltado varias clases y llegara a dar la prueba sin haber estudiado. En Maule y en Chile suena bien de talla, medio burlón, para el que anda perdido y no engancha ni una.
andar con el tumor prendido
Dicho bien chileno para cuando alguien anda atravesado, irritable y con cara de pocos amigos, como si trajera un cacho pegado que no lo deja en paz. Se usa para avisar que esa persona está pesada y salta por cualquier cosa. Mejor no pincharla mucho, porque te corta al tiro.
Cacharreo de raja
Dicho maulino para cuando alguien se salva por un pelo o le resulta un golpe de suerte casi milagroso. Es como decir que zafaste de la cagá por pura cuea, ya sea porque alcanzaste la micro al último segundo o porque te salió un atajo que ni tú cachabas. Suena medio ordinario, pero tiene su encanto.
Partir la leña
Se dice cuando alguien se adelanta y toma la iniciativa sin esperar permiso, sobre todo en un asado o una comida. Es el típico que mete mano primero, corta, reparte o se sirve antes del “ya, vamos”. No siempre es mala onda, pero queda medio barsa. Igual, a veces alguien tiene que partir la leña.
Trazarse un vino
Se dice cuando alguien se toma un vino de una, sin darle muchas vueltas, como quien se lo merece y punto. Puede ser una copa o varias, pero la idea es que te lo mandas con ganas y sin culpa. En el Maule suena súper natural, porque allá el vino es casi parte del paisaje.
Andar al tres y al cuatro
Se dice cuando alguien anda desorientado, medio perdido o haciendo todo a la mala, como sin rumbo. Puede ser por copete, por sueño o porque la persona es así no más y se enreda sola. Es bien de Chile y suena a que vas dando vueltas sin cachar ni una.
Andar como snow
Se dice cuando alguien anda más perdido que la cresta, distraído, en la luna o sin cachar nada de lo que pasa alrededor. Es como ir con la mente en otra parte y reaccionar tarde a todo. Suena bien chileno y medio en talla, ideal para retar a un amigo sin ponerse pesado.
Andar como pa' oro
Dicho chileno para cuando andas filete, con la suerte de tu lado y el ánimo por las nubes. Es ese día en que todo te sale redondito, te sientes bacán y hasta caminai con brillo propio, como si fuerai de oro. Se usa harto para celebrar una buena racha o una noticia pulenta.
Andar de novela
Se dice de alguien que dramatiza todo, como si su vida fuera una teleserie: cualquier detalle lo convierte en tragedia, se pasa rollos y arma show por nada. Sirve para bajarle el volumen al drama y decirle que pare un poco con la exageración. Bien chilena y bien útil cuando alguien anda intenso.
Andar de camisa roja
Se dice cuando alguien anda puro luciéndose, agrandado y buscando que lo miren, como si fuera la estrella del lugar. Va de sobrado, se cree el hoyo del queque y se pasea como pavo real. Lo de la camisa roja alude a ponerse algo llamativo para destacar, aunque a veces es más pose que otra cosa.
Hacerla cortita
Expresión bien chilena para decir que no hay que alargarla ni ponerse a dar la lata con explicaciones. Es como pedir que vayan al grano, que resuelvan rápido o que corten el show y decidan de una. Se usa en conversaciones, planes y hasta discusiones. Suena directa, medio mandona, pero efectiva.
Ser un cachito de historia
Se le dice a alguien mayor, o muy vivido, que es como una reliquia con patas: va a su ritmo, se demora en todo, pero cuando se pone a hablar te suelta anécdotas y recuerdos que valen oro. No es burla, es cariño con un toque de talla. Ideal para el típico abuelo cuentero del campo.
Andar como tren Toqui
Se dice cuando andas a mil, apurado y sin tiempo ni pa’ respirar, como si fueras un tren que no para en ninguna estación. En el Maule lo tiran para justificar que vas atrasado, que andas corriendo de un lado a otro o que hoy no te da la vida. Suena bien local y bien gráfico.
Cerrar la cortina
Se dice para bajarle los humos a alguien cuando se pone a dar jugo, a hacerse el interesante o a inventarse una película que no viene a cuento. Es como decirle que pare el show, que aterrice y que deje la finta. Bien de reto amistoso, con tono de compadre, pero igual te deja clarito el mensaje.
Corto de luces
Se dice de alguien que es medio lento para entender, que no cacha una o que no es precisamente el más vivo del grupo. Es un palo suave, más de talla que de insulto pesado, como decir que le falta ampolleta. Ideal cuando alguien se manda una idea absurda y te deja mirando al techo.
Estar como una roca
Se dice cuando alguien está durísimo, fuerte y bien marcado, como si lo hubieran tallado en piedra. Vale para presumir, para vacilar al colega o para soltarlo con envidia sana cuando alguien se pone brigido con el gym. No es que sea de hierro, pero casi. Y sí, da un poco de rabia.
Tirar la talla
En Chile se usa para webear, bromear o tirar chistes, a veces con un poquito de talla pesada pero en buena. No es tanto hablar por hablar, es estar hueveando y haciendo reír al grupo, como cuando alguien se pone creativo y no para. Si no cachai el tono, te puede sonar a burla.