Se dice de alguien que exagera cualquier cosa y la convierte en una teleserie. Donde tú ves un detalle, esa persona ve el apocalipsis, con llanto, discurso y banda sonora incluida. Es como darle un poquito de cuerda y te arma el medio culebrón en dos minutos. Sirve para retar con humor, pero igual pica.
Se dice de alguien que hace un mundo de cualquier cosa, exagera y arma un show como si estuviera en novela. No es que la persona sea mala, es que le mete demasiado drama a lo mínimo: un mensaje visto, una demora de cinco minutos o un “ya fue”. Ideal para bajarle el volumen al teatro.