Se dice cuando alguien va con prisa todo el rato, como si viviera corriendo de un lado a otro y nunca le alcanzara el día. Aplica para andar apurado, con mil cosas encima, llegando tarde o haciendo todo a la rápida. Es bien de conversación cotidiana y pinta perfecto al que no para ni un segundo.
Se dice cuando alguien vive con prisa todo el rato, corriendo de un lado a otro, como si siempre llegara tarde o tuviera mil cosas encima. Es ese modo de vida de andar apurado, sin pausa ni respiro, y a veces hasta sin disfrutar nada. Vamos, que el día se te va volando y ni lo sientes.
Expresión bien catracha para decir que alguien anda todo el día apurado, haciendo las cosas al vuelo y sin mucho orden, casi siempre porque dejó todo para última hora. Es como vivir corriendo de un lado a otro, medio estresado, medio despistado, pero ya acostumbrado al relajo diario. Y la verdad, en Honduras medio mundo anda así.