Se dice de alguien que es pésimo para cuidar la plata y la gasta al tiro, como si se le escurriera entre los dedos. Vamos, que le dura nada y termina pato aunque haya cobrado recién. Es bien chilena y suena a reto con cariño, de esos que te tiran cuando ya la cagaste otra vez.
"Hermano, te pagaron ayer y hoy andai pidiendo fiado en el almacén. Tenís mano de guagua brígido, te juro que la plata te dura menos que completo en carrete."