En Chile se dice de alguien que es puro lujo o que se ve muy bien, como de revista. Va bien vestido, con pinta cara y actitud de que la rompe, aunque esté yendo a comprar pan. También se usa para decir que alguien es muy atractivo. Es un piropo con sabor a plata, y sí, suena medio agrandado.
Se le dice a alguien que es vivo, pillo y con mucha calle, de esos que siempre encuentran la vuelta para zafar y quedar bien, aunque todo esté medio picante. No es que sea un genio académico, es más bien un crack para improvisar y negociar. En el norte argentino se escucha bastante, y tiene su encanto.