Se usa para decir que alguien es medio lento para entender las cosas, que no es precisamente el más brillante del salón. Es como decir que al tipo le faltan bombillos en la lámpara y a veces hasta el enchufe. Suena medio cruel, pero aceptémoslo, a veces describe perfecto a más de uno.
Se dice de alguien que es medio lento para entender, que no cacha una o que no es precisamente el más vivo del grupo. Es un palo suave, más de talla que de insulto pesado, como decir que le falta ampolleta. Ideal cuando alguien se manda una idea absurda y te deja mirando al techo.