En Extremadura se usa para mandar callar a alguien que está diciendo chorradas o dando la brasa sin parar. Es como decir cállate ya, pero con más mala leche y un puntito de guasa. Suele salir cuando alguien opina de todo sin tener ni idea, y la peña ya está hasta el moño de escucharlo.
Clásico regaño cariñoso de las abuelitas oaxaqueñas cuando sienten tantito aire frío y ya te ven con un pie en el hospital. Es la forma tierna pero mandona de decir que te abrigues bien, casi siempre acompañada de una cobija milagrosa que según ellas cura desde el resfriado hasta el mal de ojo. Y la neta a veces sí funciona.