Se dice cuando algo quedó impecable, bien arreglado o perfecto, como para presentarlo en un evento importante. Aplica para ropa, un carro recién lavado, un trabajo bien hecho o hasta un peinado. Es una forma bien venezolana de soltar que quedó finísimo y sin una falla. Suena a cumplido con clase, pero de barrio.
"Chamo, ese carro quedó al pelo de congreso, pana. Entre el brillo y el olor a limpio, hasta da cosa montarse con esos zapatos llenos de polvo."