Se dice cuando alguien se pone a inventar, adornar la historia o exagerar a lo loco para que suene más arrecha. Es como echarle cuento y meterle relleno hasta que ya no cuadra nada. Se usa mucho para bajarle dos al drama o al show de alguien. Y sí, a veces da risa, pero cansa rápido.
"Ajá, Luis, ¿y también el tiburón te pidió una selfie? No me metas paja, vale, que esa historia no se la cree ni tu abuela."