Se le dice a alguien para que baje revoluciones, se calme y no se ponga intenso. Es como un no te acelerés o llevála suave, pero con sabor catracho. Sirve para frenar a un amigo que anda apurado, enojado o haciendo drama por nada. Suena firme, pero no necesariamente agresivo.
"Ey, man, andate al suave. Si la fiesta empieza tarde y todavía ni han puesto la música, ¿pa’ qué vas corriendo como si te persiguiera la ley?"