En México se usa para responder cuando alguien te llama o no entendiste bien lo que dijo. Es como decir cómo, dime o qué pasó, pero con un toque más educado y hasta un poco sumiso. Suena muy de casa mexicana, de mamá, abuela y profe de primaria, y hay que admitir que tiene su encanto peculiar.
En Tucumán se usa mande cuando no entendés bien lo que te dijeron o te cayó tan de sorpresa que necesitás que lo repitan. Es como un ¿cómo?, pero con cara de no poder creer lo que escuchaste. A veces suena medio respetuoso, otras es puro desconcierto. Y hay que admitir que tiene su gracia.
Se dice cuando alguien te llama y tú respondes en plan ¿qué pasó? o ¿dígame?, pero con ese toque de respeto bien mexicano. También sirve para pedir que te repitan algo si no escuchaste. Suena formalito, a veces hasta de escuela o de casa con la abuela, y sigue siendo súper común.
Se usa para responder cuando no oíste bien, cuando te llaman o cuando quieres que repitan lo que dijeron. En Cali y en Colombia en general suena respetuoso y muy de casa, como un ¿diga? o ¿cómo?. A veces también sirve para ganar un segundo antes de soltar el chisme o la repregunta, y queda sabrosísimo.
En Perú se usa como respuesta cuando no has escuchado bien o cuando te llaman, tipo ¿qué dijiste? o dime. También puede salir con tono de sorpresa, como un ¿cómo? suave, pero lo normal es que sea bien cotidiano y respetuoso. No es tanto incredulidad dramática, más bien un clásico de atención rápida.
Se usa para responder cuando alguien te llama o te dice algo y tú contestas como diciendo ¿qué pasó? o ¿dígame?. Es muy común en México y suena respetuoso, a veces hasta servicial. También vale para ganar tiempo si andabas en la luna y no cachaste bien, pero sin ponerte grosero.
Se usa para responder cuando no has oído bien o cuando te llaman y quieres que repitan. Es como decir ¿dime? o ¿qué? pero con un toque más educado y de toda la vida. Ojo, no es una respuesta evasiva para escaquearse, es más bien un pide-repetición rápido. En Valencia se oye, aunque es bastante general.
Se dice para contestar cuando alguien te llama, tipo “¿qué pasó?” o “dígame”. Es súper común en México y puede sonar muy respetuoso, como de trato formal. Pero según el tono también puede salir con flojera o tantita ironía, sobre todo en casa cuando te andan mandando. Clásico de mamá llamándote desde la cocina.
Respuesta clásica cuando alguien te llama o te habla y tú contestas para que repita o te diga qué quiere. Es como un ¿qué? o ¿diga? pero más educado y muy de casa, de mamá y de tienda. En algunas zonas suena súper respetuoso, casi de obediencia, y sí, tiene su flow.