En México se usa para responder cuando alguien te llama o no entendiste bien lo que dijo. Es como decir cómo, dime o qué pasó, pero con un toque más educado y hasta un poco sumiso. Suena muy de casa mexicana, de mamá, abuela y profe de primaria, y hay que admitir que tiene su encanto peculiar.

"Mande, profe, es que entre el camión lleno, el tráfico y el perro del vecino, ya no escuché qué tarea dejó para mañana"

En Tucumán se usa mande cuando no entendés bien lo que te dijeron o te cayó tan de sorpresa que necesitás que lo repitan. Es como un ¿cómo?, pero con cara de no poder creer lo que escuchaste. A veces suena medio respetuoso, otras es puro desconcierto. Y hay que admitir que tiene su gracia.

"Ayer me dijeron que el profe me aprobó sin rendir final y yo me quedé duro, miré a mi amiga y solté: ¿mande?"

Se dice cuando alguien te llama y tú respondes en plan ¿qué pasó? o ¿dígame?, pero con ese toque de respeto bien mexicano. También sirve para pedir que te repitan algo si no escuchaste. Suena formalito, a veces hasta de escuela o de casa con la abuela, y sigue siendo súper común.

"Estás echando tortillas y desde la sala gritan: ¡Juan! Tú contestas sin voltear: ¿mande? Y ya te sueltan el encargo de ir por el refresco."

Se usa para responder cuando no oíste bien, cuando te llaman o cuando quieres que repitan lo que dijeron. En Cali y en Colombia en general suena respetuoso y muy de casa, como un ¿diga? o ¿cómo?. A veces también sirve para ganar un segundo antes de soltar el chisme o la repregunta, y queda sabrosísimo.

"—Lola, ¿viste a quién pillaron en el baile? —¿Mande? No, no, contá bien pues, que yo me perdí ese capítulo y estoy que me muero."

En Perú se usa como respuesta cuando no has escuchado bien o cuando te llaman, tipo ¿qué dijiste? o dime. También puede salir con tono de sorpresa, como un ¿cómo? suave, pero lo normal es que sea bien cotidiano y respetuoso. No es tanto incredulidad dramática, más bien un clásico de atención rápida.

"—¡Oe, Juan! —¿Mande? —Que la profe dijo que el examen era hoy y tú estabas en la cancha, pe."

Se usa para responder cuando alguien te llama o te dice algo y tú contestas como diciendo ¿qué pasó? o ¿dígame?. Es muy común en México y suena respetuoso, a veces hasta servicial. También vale para ganar tiempo si andabas en la luna y no cachaste bien, pero sin ponerte grosero.

"Estaba en la fila de los tacos bien ido y mi mamá me gritó desde lejos. Yo volteé con cara de inocente y solté: Mande, ¿qué pasó o qué?"

Se usa para responder cuando no has oído bien o cuando te llaman y quieres que repitan. Es como decir ¿dime? o ¿qué? pero con un toque más educado y de toda la vida. Ojo, no es una respuesta evasiva para escaquearse, es más bien un pide-repetición rápido. En Valencia se oye, aunque es bastante general.

"Estábamos en la mascletà con el ruido a tope y mi madre desde lejos: ¡Vicent! Yo: Mande. Y ella: Que te apartes, que te va a caer el humo encima."

Se dice para contestar cuando alguien te llama, tipo “¿qué pasó?” o “dígame”. Es súper común en México y puede sonar muy respetuoso, como de trato formal. Pero según el tono también puede salir con flojera o tantita ironía, sobre todo en casa cuando te andan mandando. Clásico de mamá llamándote desde la cocina.

"Mi jefa me grita desde la sala: ¡ven tantito! y yo, con la tarea a medias y cara de sueño: Mande, ¿ahora qué hice o qué?"

Respuesta clásica cuando alguien te llama o te habla y tú contestas para que repita o te diga qué quiere. Es como un ¿qué? o ¿diga? pero más educado y muy de casa, de mamá y de tienda. En algunas zonas suena súper respetuoso, casi de obediencia, y sí, tiene su flow.

"Oiga, joven, ¿me cobra estos chicles? ¡Mande! Ahorita se lo paso, nomás no me vaya a salir con que no trae cambio."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!