Se dice cuando te pones a charlar con alguien y la conversación se alarga sin darte cuenta, como si hubierais enganchado un hilo y no hubiera manera de soltarlo. Suele ser de charla tranquila, de puerta de casa o de bar, y puede acabar en cotilleo, recuerdos o arreglando el mundo. Muy de pueblo, muy real.
Expresión andaluza para decir que te pones a charlar largo y tendido, normalmente sin darte cuenta, y se te va el santo al cielo. Empiezas con un hola y acabas arreglando el mundo en la puerta del bar. No es meterse donde no te llaman, es engancharte a la conversación y no soltarla.