Se dice cuando tienes un dinerito apartado para lo bueno: la rumba, unas birras, un gustico o cualquier plan que te provoque. No es plata para pagar cuentas ni para ponerse serio, es la reserva pa' vacilar sin culpa. En Venezuela suena bien callejero y tiene ese toque de “hoy se prende esto”.
"Marico, deja la ladilla y alístate, que hoy nos vamos a rumbear duro. Yo tengo plata pa'l jugo y no pienso quedarme en la casa."