Se suelta cuando algo está bien chingón, impresionante o de plano se pasó de bueno. Es como decir “qué brutal” o “qué pasada”, pero en modo norteño y con sabor mexicano. También puede ir como “está machín” para remarcar que algo está a otro nivel. Y sí, suena bien sabroso cuando lo dices con actitud.
"Vato, ¿ya viste el atardecer en la playa? Está machín, neta. Hasta el compa que nunca se emociona se quedó callado mirando el cielo."