Se usa para decir que algo te gusta un montón, que te convence o que te trae bien clavado. Es como un sí con emoción, de esos que salen cuando algo está chido de verdad. Muy del habla mexicana, y con machín le subes el volumen a la emoción. Y sí, suena bien sabroso.
"No manches, ese pozol bien frío me late machín, ya hasta quiero ir al parque a presumir mi vasito como si fuera trofeo."