Se suelta cuando algo está increíble, muy bueno o simplemente te dejó con la boca abierta. Es un halago bien mexicano, medio altisonante, pero súper común en la calle. Sirve para un plan, un tatuaje, un coche o lo que sea que esté bien perrón. Y sí, tiene ese toque de admiración con barrio.
"¿Ya viste el tatuaje nuevo de Juan? No manches, ¡qué chingón! Parece que se lo hizo un artista, hasta dan ganas de copiarle la idea."