En CDMX, echar rollo es ponerse a hablar un buen rato, a veces con queja incluida, a veces para convencerte de algo, y casi siempre con mucha labia. Puede ser una plática intensa o un discurso medio mareador. Si alguien dice que solo iba a explicar “rápido”, agárrate, porque ya empezó el rollo.

"No manches, el vato dijo que era un aviso rápido y ya lleva media hora echando rollo porque se acabó el papel en el baño de la chamba."

Chacharear o platicarle mucho a alguien sobre un tema, especialmente cuando se busca convencer o embaucar.

"Ese cuate se pasó toda la tarde echándome rollo para venderme su bici vieja, según él era lo último en tecnología."

Expresión muy usada cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, lleno de adornos y vueltas, para decir algo que podía explicar en dos frases. Puede ser para convencer, para quedar bien o solo porque le encanta oírse hablar. Es como cuando ya quieres la versión corta, pero la otra persona sigue y sigue sin frenar.

"Ya, primo, deja de echar tanto rollo con tu drama del ex y mejor dime si vas a venir a la peda o te vas a quedar llorando en tu casa."

Se dice cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, medio mareador, para apantallar o rellenar, y al final no dice nada útil. Es como hablar por hablar, con mucha labia y poca sustancia. También aplica cuando alguien se pone intenso con una historia que nadie pidió. Y sí, desespera sabroso.

"No manches, el profe se aventó media clase echando rollo de la IA, puro verbo y cero ejemplos. Salí igual de perdido y con tarea, qué chulada."

Se dice cuando alguien se pone a hablar largo y tendido, a veces con un chorro de emoción, y no suelta el micrófono ni aunque le cambies el tema. Puede ser para contar un chisme eterno, explicar algo con demasiados detalles o tratar de convencerte. No siempre es mala onda, pero sí cansa sabroso.

"No manches, el Juan se aventó como media hora echando rollo de la peda del viernes y yo nomás asentía. Ya hasta el compa del fondo estaba cabeceando bien gacho."

Técnica muy mexicana de hablar mucho sin decir nada en concreto, a veces usada para impresionar o ganar tiempo, como si lanzaras tortillas verbales al aire.

"Ayer el profe se puso a echar rollo sobre la historia del nopal y casi me duermo."

Se dice cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, se pone a platicar de más o le da mil vueltas al mismo tema. Puede ser chido si la historia está buena, pero muchas veces es puro relleno y te deja ahí, nomás asintiendo. También aplica cuando alguien se pone intenso explicando algo que nadie pidió.

"No manches, Juan se puso a echar rollo de las vacaciones y entre que una anécdota y otra, se nos fue la mañana y ya andábamos buscando tacos de cena."

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