Se dice cuando alguien celebra a lo grande, se raja con la fiesta y deja la vara alta, como pa un cumple o un carrete que termina siendo legendario. Es la idea de tirar la casa por la ventana, con copete, música y desorden del bueno. Muy de Chile, bien de barrio, y con cero vergüenza.
"En el cumple de la Vale cumplimos la chancha, llegó el vecino con parlante, hubo completo a las 3 y terminamos cantando a grito pelado en la vereda."