Se dice cuando alguien se tira un pedo, así, sin poesía. Puede ser sin querer o con toda la maldad del mundo, y normalmente se suelta cuando ya es tarde para disimular. En Carabobo también suena a regaño en clave: alguien se echó un viento y ahora toca aguantar el ambiente. Qué fino, ¿no?
"Marico, ¿quién se echó un viento en el carro? Bajen los vidrios ya, que esto parece una bomba lacrimógena y todavía falta llegar a Valencia."