Se dice cuando armás una mezcla medio rara o un trueque improvisado, juntando cosas que no pegan mucho pero zafan. También vale para cuando organizás algo a las apuradas y queda un menjunje, tipo “bueno, con esto tiramos”. No siempre es quilombo, a veces es pura creatividad de supervivencia.
En Santa Cruz se dice cuando te juntás con la gente a pasar el rato, charlar sin apuro, tirar chisme y picar algo. No es una reunión formal ni nada, más bien un plan casero y relajado, de esos que se arman con un mensaje y ya. Ideal si hay canchita, pastelitos y buena conversa.