El guayabo

En la costa Caribe de Colombia, tener guayabo es estar vuelto nada después de una rumba brava. Es la resaca física mezclada con culpa, nostalgia y ganas de no volver a tomar, aunque sabes que es mentira. Es ese bajón sabroso y miserable a la vez, típico del Caribe, que casi siempre se cura con comida pesada.

"Hermano, después del parrandón en las Fiestas del 20 de Enero amanecí con un guayabo tan berraco que ni el sancocho de pescado en Tolú me levantó del chinchorro."

Tramo

En Sucre, tramo no es un pedazo de carretera, sino ese ratito extra que le exprimes a un plan cuando ya se debería haber acabado. Es como decir sigamos un poquito más, alargando la gozadera sin remordimiento. Se usa mucho cuando la tarde va buena y nadie quiere irse todavía, porque cortar la diversión de golpe es casi un crimen.

"Ya almorzamos y echamos siesta, ¿por qué no nos tiramos un tramo con unas obleitas, un tinto y seguimos chachareando en la terraza hasta que caiga la noche?"

Mono

En Sucre y la Costa Caribe se usa mono o mona para llamar de forma cariñosa a un joven, amigo o pareja, sin que tenga que ser rubio ni nada de eso. Es como decir parcero, llave o amor, según el tono y la confianza. Es muy de barrio costeño y, bien usado, suena bastante tierno y cercano.

"Ey, mono, ¿me acompañas a comprar unos bolis donde doña Marta después del picadito en la cancha del barrio? Que ando más pelao que rodilla de chivo."

Aguao

En la costa de Sucre se le dice aguao a la persona lenta para reaccionar, medio boba o que no capta bien lo que pasa a su alrededor. No es solo despiste, es como si estuviera diluido, sin chispa, todo aguado. Se usa tanto para vacilar al pana como para que espabile un poquito, siempre con su toque costeño.

"Mira al aguao de Kevin, le presentaron a la pelada tres veces y todavía pregunta cómo se llama, ese man sí está pasado de aguao."

Tener ojitos

Se dice cuando alguien está embobado con otra persona y se le nota en la cara, sobre todo en la mirada. Es poner ojitos, como de ternura y coqueteo, en plan corderito enamorado. No hace falta que lo confiese, con esa mirada ya cantó. Suele usarse en tono de burla cariñosa entre panas.

"Mira a Juan, apenas llega María y ya tiene ojitos, todo bobo y sonriendo. Ese man no disimula ni cinco, parece que le hubieran apagado el cerebro con un beso."

Acalorado

En Sucre se usa para hablar de alguien que está todo alterado, medio loco de la emoción o del estrés, como si tuviera la cabeza hirviendo. Puede ser porque viene corriendo, porque se montó un drama en la mente o porque se embaló de más con algo. No siempre es literal de calor, es más bien de estar pasado de vueltas.

"Hermano, cálmate, estás todo acalorado por esa fiesta y ni han puesto la música todavía, parece que te hubieras metido tres tintos cargados."

Parranda

En Sucre, una parranda es una fiesta bien prendida, de esas que arrancan con música y trago y se alargan sin pedir permiso. Puede ser con tambor, vallenato o lo que haya, pero la idea es la misma: bailar, vacilar y amanecer si toca. Descansar aquí es rumbear, y punto.

"Este finde hay parranda donde Juan: cae temprano, trae hielo y no me vengas con cuentos del trabajo, que el que suelte esa paga la primera y se aguanta el coro."

Echarse un jetón

Se dice cuando te vas a pegar una siestica, normalmente corta pero bien sabrosa, para revivir después del almuerzo o antes de seguir la jornada. Es el típico descanso express de calor costeño: te tiras un rato, cierras los ojos y vuelves como nuevo. Ojo, que si te descuidas, el jetón se vuelve siestón.

"Hace un calor bravo, ñero. Voy a echarme un jetón de diez minuticos y ya caigo pa’ la tienda, que si no me derrito en la esquina."

Echarse el perro

Se dice cuando alguien se pone en modo conquista y le cae con toda a otra persona: piropos, miraditas, sonrisita y hasta el pasito ensayado. Vamos, que está echando los perros sin disimulo, buscando que le paren bolas. En Sucre se usa mucho para señalar al que anda de lanzado y cree que con labia enamora.

"Mira a Juanito, echándose el perro a Dayana en la esquina, tirándole piropos y haciendo ojitos. Cree que con esa labia la va a enamorar y ella ni le para bolas."

Mitá-mitá

Expresión muy usada para señalar a la persona que arranca con toda la energía pero nunca termina nada. Siempre deja las cosas a medias, proyectos, favores o hasta relaciones. Es como decir que es medio perezoso y medio irresponsable, aunque a veces se dice con cariño y con risa, porque todos tenemos un mitá-mitá en la vida.

"Ese Manuel sí es un mitá-mitá, se emocionó armando la fiesta, compró media cosa y al final tocó que nosotros rematáramos todo porque el man se desapareció."

¡Qué tipo!

Expresión costeña para referirse a alguien con simpatía, como diciendo que la persona es muy buena gente, detallista o que se portó de lujo. También se puede usar con ironía cuando alguien hace algo muy descarado o llamativo. Es de esas frases que según el tono pueden ser halago, burla suave o puro vacile costeño.

"Ese man llegó tarde, pero cayó con dos cajas de cerveza bien fría y bollo limpio pa' todo el parche... qué tipo, casi lo perdonamos del todo."

Joderse la cabeza

Se usa cuando alguien se pone a pensar y repensar algo hasta rayarse, dándole mil vueltas sin necesidad. Es como armarse un enredo mental por pura ansiedad o drama. En plan, la cosa no es tan grave, pero la persona se jode la cabeza sola. Y hay que admitir que todos nos la hemos jodido alguna vez.

"Parce, no te jodas la cabeza por ese man, si quiere estar contigo está y si no, pues a otra cosa mariposa."

Caso perdido

Expresión medio dramática medio en broma para decir que alguien no tiene arreglo, que por más que le expliques sigue en la misma, terco, distraído o torpe para ciertas cosas. Se usa con cariño para burlarse del amigo que nunca aprende, aunque a veces también sale del alma con un poquito de desesperación divertida.

"Parce, tratar de que el Mono llegue temprano es un caso perdido, ese man siempre cae cuando ya están levantando las mesas y apagando la música."

Ta' hora'o

Se usa en la costa de Sucre cuando alguien queda llenísimo después de comer, tan lleno que casi no se puede ni mover. Es ese punto en el que miras el plato y piensas que igual te pasaste, pero estaba tan bueno que ni modo. Es como decir que estás reventado de comida, pero con sabor bien costeño.

"Hermano, después de ese sancocho con yuca, arroz, patacón y la ñapita de postre, quedé ta' hora'o, si me paro de esta hamaca es solo para ir a buscar más jugo de corozo."

Candelúo

Se usa en la Costa Caribe para decir que algo está exageradamente llamativo, lleno de brillo, color y flow, tanto que casi raya en lo ridículo. Es como si el objeto o la persona estuviera prendida en fuego visual y te quemara las retinas. A veces se dice con admiración y otras con burla, depende del chisme del momento.

"Mira ese man llegando en ese carro todo candelúo, con luces de colores y reguetón a todo taco, parece que viniera a grabar un video y solo va pa' la tienda."

Tener veneno en el coco

Dicho costeño para soltar que alguien anda como alborotado, con la cabeza prendida y haciendo vainas raras o chistosas sin filtro. No es que esté loco de verdad, más bien que le dio la loquera, se emocionó y se puso intenso. Se usa mucho para vacilar al amigo que se descontrola.

"Íbamos pa’ la playa y Pedro arrancó a bailar con la sombrilla como si fuera su pareja. Nojoda, ese man siempre tiene veneno en el coco."

Caerle al chuzo

Se dice cuando te apareces en la casa o el sitio de alguien sin avisar, plan visita sorpresa para parchar un rato. A veces caes con algo para compartir, tipo polas o mecato, porque así da menos pena llegar de una. Es bien de confianza, de los panas de verdad, y suele acabar en charla larga.

"Salí del camello y sin avisar le caí al chuzo de Pedro con unas polas y un mecato, pa' ver el partido y rajar del jefe un rato."

Estar seco

Se usa para decir que alguien está sin un peso, sin ni una monedita perdida en el bolsillo. Es como cuando ya te gastaste hasta lo que no tenías y la billetera solo guarda recibos viejos. Muy de cuando cobras, te emocionas gastando y a los dos días ya estás seco otra vez, pero con historias para contar.

"Parce, ando tan seco que si el bus no acepta fiado me toca irme a pata hasta la casa en pleno aguacero"

Pasao de piña

Se usa para decir que alguien se pasó tres pueblos, que está haciendo algo demasiado exagerado o ridículo y ya raya en lo absurdo. Tiene un tono burlón pero también cariñoso, como cuando uno se ríe del amigo que siempre se va al extremo. Es de esas frases que salen fácil cuando ves a alguien haciendo el show completo.

"Marica, viste a la Yuli llegando a clase en caballo disfrazado de unicornio, con parlantes y todo, esa pelada sí está pasao de piña."

Ajá, pues

Expresión muy de la Costa Caribe colombiana para arrancar una charla o responder con ese tonito de confianza. Puede sonar a saludo tipo “¿qué más?” o a “bueno, a ver” según el contexto. Va cargada de familiaridad y picardía, como diciendo “te estoy oyendo, suelta el cuento”. Si no eres de allá, se pega rápido.

"Llegué tarde a la reunión y el jefe me miró fijo. Yo me hice el loco y solté: Ajá, pues, ¿qué fue lo que me perdí? y todos se rieron."

Aguacateo

Aguacateo es básicamente el arte de no hacer nada, pero con clase caribeña. Es tirarse a la hamaca, dejar que el tiempo pase y madurar como un buen aguacate al sol. Nada de estrés, cero prisas y mucha pereza sabrosa. Es flojear con orgullo, porque a veces el cuerpo pide pausa y la mente también.

"Parce, hoy no cuenten conmigo pa' nada, voy a poner la hamaca en el patio, servirme un tinto frío y dedicarme al aguacateo hasta que caiga la noche"

Echarle leña

Frase muy costeña que se usa para decirle a alguien que meta más ganas, más sabor o más energía a lo que está haciendo. Es como subirle el volumen a la actitud y no quedarse a medias. Se puede usar para bailar, trabajar, jugar fútbol o lo que sea, y la verdad suena bien sabroso cuando te lo gritan.

"Oye, compa, estás bailando muy aguado, échale leña a esos pies que la orquesta está sonando brutal."

Pescaíto

Se usa de forma cariñosa para hablar de alguien inocente, medio despistado o que se cree todo lo que le dicen. Es como decir que va por la vida nadando tranquilo sin ver los tiburones alrededor. A veces da ternura, a veces dan ganas de darle un sacudón, pero igual se le quiere.

"No joda, deja al pobre Juancho quieto, que ese pescaíto todavía cree que si apaga el celular el WiFi se guarda para después."

Volver(se) un arroz con coco

Se dice cuando alguien agarra algo que era fácil y lo convierte en un enredo innecesario, con mil vueltas y cero necesidad. Vamos, que por querer “arreglar” termina dañando o complicando más la cosa. En Sucre suena bien costeño y bien gráfico, como ese arroz con coco que, si te descuidas, queda hecho un pegote.

"Oye, deja ese televisor quieto, que era solo cambiarle el canal y ya lo volviste un arroz con coco con tanto invento y tanto botón."

Pico 'e plata

Se le dice a la persona que vive echando cuento de billete, presume de plata y se las da de millonaria, pero en la vida real anda más apretada que tornillo viejo. Vamos, que tiene la boca llena de “plata” y el bolsillo en modo ahorro. Se usa mucho para bajarle el humo a alguien.

"Mira a Juan diciendo que se va pa' Miami el finde y que paga todo. No le pares bolas, ese man es puro pico 'e plata."

Estar pelao

Se usa para decir que alguien está sin un peso, sin plata ni para el bus, totalmente limpio de billete. Es la típica frase cuando toca apretarse el cinturón y rezar que paguen pronto la quincena. Suena graciosa, pero cuando la dices de verdad suele doler un poquito en el alma y en el bolsillo.

"Parce, ni me invites a la rumba, estoy más pelao que rodilla de chivo y hasta le debo a la tienda de la esquina."

Jalado como globo

Expresión costeña para decir que alguien está súper despistado, ido o en su propio mundo, como si la cabeza se le hubiera ido pa' las nubes. Se usa cuando la persona está presente físicamente pero mentalmente anda volando lejos. Es de esas frases que pintan perfecto al que está en la luna y la verdad tiene bastante gracia.

"Ve, Miguel, aterrizá un momentico, que estás jalado como globo hoy, casi te vas sin el vuelto y ni cuenta te diste, mano."

Recordito

Se usa como diminutivo cariñoso de recuerdo, para hablar de una memoria chiquita pero bien potente que te pega en el corazón. Puede ser un olor, una canción, una comida o cualquier detalle que te devuelva a un momento bacano. Suena tierno y nostálgico, de esos que te sacan una sonrisita sin avisar.

"Parce, pasé por la esquina del colegio y me dio un recordito de cuando nos volábamos clase pa' ir por raspao con los panas. Qué vaina tan buena."

Mechudo

En Sucre se usa mechudo para hablar de alguien que va de sabiondo, que presume de saberlo todo y se las da de intelectual, pero en realidad mete la pata seguido y queda en evidencia. Es ese colega que opina de todo, corrige a todo el mundo y al final termina diciendo alguna burrada. Y oye, a veces hasta hace gracia verlo fallar tanto.

"Hermano, viste a Luis en la reunión, todo mechudo explicando economía y al final no sabía ni cuánto es el IVA, casi nos morimos de la risa en la oficina."

Chiflamicas

Se usa para describir a alguien que habla y habla, arma todo un show, pero en el fondo no dice nada útil. Mucho ruido y pocas nueces, pura carreta sin contenido. Suele aplicarse a gente que presume de ocupada o importante, pero cuando miras bien todo es fachada. Y hay que admitir que la palabra suena tan graciosa como lo que describe.

"Parce, ese man es un chiflamicas, se la pasa echando carreta en la oficina y al final no hace ni un berraco, solo posa de importante."

Echarse una doce

Expresión costeña para hablar de la siesta del mediodía, tipo apagón táctico para recargar baterías después del almuerzo. La idea es dormir un ratico corto, como de doce a doce y pico, para no quedar zombie el resto del día. Eso sí, si te pasas, te levantas más perdido que turco en la neblina, pero bien descansado.

"Parce, después de ese sancocho con arroz de coco me voy a echar una doce, porque si sigo en la oficina me quedo dormido encima del teclado y el jefe me arma el show."

Hombre de maíz

En Sucre se le dice a un tipo sencillo y de buena madera, de esos que trabajan duro sin alardear y que no se le suben los humos. Es alguien noble, servicial y bien arraigado a la tierra, como el maíz: básico, fuerte y rendidor. Un piropo campesino con mucho cariño, la verdad.

"Ve, ese man sí es un hombre de maíz: madruga, se mata en el monte y todavía llega a ayudarle a la vecina con el agua, sin pedir ni pa' un tinto."

Gente echada

Se usa para hablar de personas muy perezosas, que viven tiradas sin hacer nada útil, como si la cama o la hamaca fueran parte del cuerpo. Es esa gente que ve pasar el día entero y ni se inmuta. Suena duro, pero hay que admitir que la imagen es bastante gráfica y hasta hace gracia.

"En la casa de mi primo todos son gente echada, se turnan la hamaca, ven novelas todo el día y hasta para ir a comprar arepas ponen mala cara."

Leer la cartilla

Se dice cuando alguien te regaña en serio y te suelta la lista completa de verdades, normas y advertencias, como si te estuviera leyendo el manual de convivencia. Es el típico jalón de orejas que te deja calladito y pensando en tus decisiones. En Sucre se usa mucho para cuando mamá, la abuela o el jefe te ponen en tu sitio.

"Llegué a la casa a las tres y con olor a fiesta, y mi abuela me leyó la cartilla completica. Hoy hasta saludo al portero con respeto y camino derechito."

Ñerita

Término muy costeño y cariñoso para referirse a una mujer mayor, generalmente conocida en el barrio, con mucha sabrosura y personalidad. Es como decir señora, pero con sabor caribe, confianza y un puntico de picardía. Suena cercano, familiar y hasta un poco zalamero, pero en buen plan, como cuando saludas a alguien que todo el mundo quiere.

"Oe, apúrate que ya llegó la ñerita con las arepitas de huevo y si nos dormimos nos toca quedarnos viendo cómo los otros se las comen felices en la esquina."

Helado de coco

Se usa para decir que alguien está exageradamente relajado, sin una gota de estrés, como en modo vacaciones eternas. Es esa persona que no se inmuta por nada, así el mundo se esté cayendo a pedazos. Y la verdad, a veces provoca copiarle el estilo y volverse también un helado de coco andante.

"Parce, yo todo loco por el parcial y vos ahí, tirado en la playa de Tolú, más quieto que un helado de coco en nevera de icopor."

Echarle coco

Se dice cuando alguien tiene que ponerse las pilas y usar la cabeza: pensar bien, concentrarse y meterle esfuerzo a algo. Se oye mucho para estudiar o resolver un problema, como un empujoncito cariñoso para que no te quedes en las nubes. Vamos, menos cuento y más coco, que así sí salen las cosas.

"Parcero, si quiere pasar el parcial deje la pereza y échele coco al tema, que después anda llorando porque se rajó y ni estudió."

Echarle pinta

Se usa cuando alguien se arregla con ganas para lucirse, casi siempre estrenando ropa o sacando las mejores fachas del armario. Es como decir que se puso bien elegante para impresionar a todo el mundo. A veces queda fino y otras parece desfile de pavos reales, pero oye, la intención de brillar se respeta.

"Parce, viste a Ana en la fiesta, le echó tanta pinta que parecía presentadora de novela y dejó a Gustavo más tragado que nunca."

Estar en la mala onda

Se dice cuando alguien anda con mala vibra, de mal genio o como atravesado, ya sea porque tuvo un día pésimo o porque se levantó con el pie izquierdo. También vale para señalar un ambiente pesado, de esos donde todo se siente tenso. No es que sea el fin del mundo, pero se nota y contagia.

"Parce, deje la mala onda, que vamos pa’ la tienda por un seco y a echar cuento. Con esa cara ni el vallenato más prendido te salva."

Tener más pesos que un jeque

Se dice de alguien que está forrado, que tiene una plata absurda, como si le sobraran billetes hasta para limpiar el piso. Es una forma exagerada y chistosa de llamar rico a alguien, comparándolo con un jeque árabe. Va perfecto para hablar del que presume, gasta sin mirar y nunca anda pelado.

"Ese man llegó en camioneta nueva, invitó la ronda y todavía dijo que pagaba el asado, tiene más pesos que un jeque."

Viejito sabrosón

Expresión cariñosa y medio pícara para hablar de un señor mayor que todavía está lleno de vida, se arregla, baila, coquetea y se cree el galán del barrio. No es un insulto, más bien una mezcla de burla y admiración. En la costa se usa mucho para esos abuelos que no sueltan la fiesta ni a la tercera edad.

"Oye, viste al abuelo de Laura en la verbena del pueblo, ese man es un viejito sabrosón, se tiró tres horas bailando champeta y hasta le pidió el número a la vecina nueva"

Ponerle al viche

En Sucre y la Costa Caribe se dice cuando alguien se suelta y se pone a bailar con toda, sin pena y sin freno. Es como subirle el volumen al cuerpo: te metes a la pista y le das duro, sobre todo con vallenato, champeta o lo que esté sonando. Si no sudas, no le pusiste al viche.

"En la verbena sonó champeta y Carlos le puso al viche de una, sudando a chorros y girando como trompo. La gente gritaba: ¡ese man sí está encendido!"

Estar apasoniao

Se dice cuando alguien anda súper metido en algo, con una pasión que se le nota en la cara y en la energía. Está tan entusiasmado que no habla de otra cosa y se le va el tiempo volando. Muy de la costa, con ese saborcito de “estoy en mi elemento”. Vamos, que está embalado y feliz con lo suyo.

"Desde que se metió a bailar champeta, Miguelito está apasoniao, no suelta la música ni pa' almorzar y ya quiere presentarse en la plaza con los parceros."

Cerrado como boca de bagre

Se usa para decir que alguien es súper reservado, que no cuenta nada o se guarda todos los chismes. Es como hablarle a una pared, no suelta ni media palabra, igualito a un bagre con la boca apretada. Ideal para describir a esa gente que sabe todo pero no larga nada, y la verdad es que a veces se agradece.

"Parce, le preguntamos al man por el bochinche del barrio y nada, quedó cerrado como boca de bagre, ni una pista soltó el condenado."

Echar un curso

En la costa Caribe se usa para decir que alguien va a dar una lección bien dada, casi siempre en tono de advertencia o vacile. Puede ser regaño, humillada suave o demostración de que uno manda en la situación. No es un curso formal, es más bien una repasada sabrosa. Y hay que admitir que suena bastante amenazante pero con gracia.

"Oye, no te pongas de sobrado con la profe que donde se emberraque te echa un curso delante de todo el salón y quedas más pegao que bollo en la nevera."

Estar al día con el chisme

Se dice de la persona que siempre está enterada de los chismes, los rumores y la última novedad del barrio, la familia o el trabajo. Es como tener noticiero propio, pero versión vecindario y con cafecito. No es necesariamente malo, a veces hasta salva de meter la pata.

"Ese man vive al día con el chisme, ayer me soltó lo de la vecina y ni había salido en Facebook todavía."

Armar novela

Se usa cuando alguien exagera todo, se monta el show completo y convierte cualquier cosita en un dramón digno de telenovela barata. Es como decir que está haciendo escándalo de más, llorando, reclamando o peleando por algo mínimo. Básicamente, es montar circo por una bobada, aunque a veces hasta da risa verlo.

"Parce, te cancelaron un guandú con arroz y ya estás armando novela como si te hubieran dejado plantado en el altar en pleno Carnaval de Sincelejo"

Estar más perdido que tierra en el mar

Se usa para decir que alguien está totalmente desubicado, sin idea de lo que pasa ni por dónde empezar. Es como si buscara un pedacito de tierra en medio del océano infinito, o sea, cero chances. Suele decirse con cariño burlón, para vacilar a la gente que anda volando bajito. Y hay que admitir que la imagen es bastante dramática y graciosa.

"Pusimos a Jairo a organizar la novena y el man está más perdido que tierra en el mar, no sabe ni en qué casa es ni quién lleva la natilla."

Tirar pinta

Expresión bien costeña para decir que alguien está vagueando a gusto, sin hacer nada productivo y con cero culpa. Es el típico que se tira en la hamaca, se abanica y deja que el mundo resuelva. No es “descanso eterno”, es más bien hacerse el loco y no trabajar ni por accidente. Y sí, da rabia, pero da risa.

"Ve, mira a Toño en la hamaca, desde que clareó está tirando pinta y uno aquí sudando la gota gorda. Ese man sí que tiene talento pa’ no hacer nada."

Estar mamao

En la Costa Caribe se dice estar mamao cuando estás reventado, cansado hasta la coronilla, ya sea físicamente o mentalmente. Es ese punto en el que no quieres saber de nadie ni de nada y solo piensas en tirarte a descansar. Suena fuerte pero tiene su sabrosura costeña, y la verdad es que describe perfecto ese nivel de fatiga.

"Hermano, después de aguantar ese solazo en el mercado y cargar todas esas bolsas, estoy mamao, voy a tirarme en la hamaca con un jugo bien frío y que el mundo se arregle solo."
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