Se usa para decir que hay que meterle más energía a algo, ya sea motivar a un pana que anda bajoneado o subirle el nivel a la fiesta cuando está medio muerta. Es como avivar el fuego para que la cosa coja sabor, más ruido, más baile y más ganas. Y aceptémoslo, a veces toca echarle leña o todo se apaga.
Se dice cuando alguien le mete más intensidad a un tema para que prenda, como si tirara leña al fuego. Puede ser exagerar un poco, agitar el drama o avivar una discusión para que haya quilombo. No siempre es mentir, a veces es puro show para que la historia quede más jugosa y la gente se enganche.
Frase muy costeña que se usa para decirle a alguien que meta más ganas, más sabor o más energía a lo que está haciendo. Es como subirle el volumen a la actitud y no quedarse a medias. Se puede usar para bailar, trabajar, jugar fútbol o lo que sea, y la verdad suena bien sabroso cuando te lo gritan.
Se dice cuando quieres que alguien apriete, meta más caña o le suba la intensidad a lo que está haciendo. Vamos, como echar más combustible al fuego para que la cosa se ponga interesante. Puede ser para currar más, para acelerar el plan o para darle más emoción al asunto. Si te lo sueltan, es que quieren marcha.
En Galicia y en medio país, echarle leña es avivar el fuego de una situación: meter más caña, echar más picante o empeorar el asunto con un comentario o una acción. Vamos, lo típico de ver el drama medio encendido y decir: pues yo soplo un poco más. No es misterio, es intensificar.
Usado para referirse a salir de fiesta sin control hasta el amanecer. La última canción no significa recogerse, sino pararle recién cuando arranca la primera bis de los trabajadores abriendo las tiendas.