La tierra del Magdalena es carisma y sazón costeño que os va a poner a bailar. En Santa Marta, ese paraíso entre la Sierra Nevada y el mar Caribe, el sol calienta más que la tusa. No podéis perderos el Parque Tayrona, donde la naturaleza grita más fuerte que cualquier vallenato.
"Estar más perdido que un bollo en carnaval. Se usa para describir a alguien que está totalmente desorientado, confundido, o que no entiende absolutamente nada de lo que pasa a su alrededor. Por ejemplo, entré a la clase de física avanzada por error y te juro que estaba más perdida que un bollo en carnaval, no entendía ni un apunte del pizarrón."
"Echarle el ojo al fondo suele significar prestar atención a lo que hay en el fondo o interesarse por ello. Por ejemplo, mientras todos observaban la superficie del lago, Pedro le echó al ojo el fondo para ver si encontraba las monedas perdidas."
"rata es una persona muy tacaña que rata que sos como no vas a poner plata para el asado"
"Tener culillo se refiere a tener mucho miedo en una situación determinada como por ejemplo parce me dio culillo entrar al examen y me quedé tieso como palo, que tuviste mucho miedo frente a algo."
"Dame una mano, expresión muy usada para pedir ayuda de manera cercana, como decir écheme una ayudita o colabóreme un toque. No es que quieras la mano literal, sino que alguien se meta el lío contigo. En Magdalena suena barrio, a vecindario donde todo el mundo se conoce y se ayuda, y la verdad es que tiene su encanto costeño. Por ejemplo, oye compa, dame una mano con esta tarea que estoy más perdido que turco en la neblina, y después nos vamos pa'l río a echarnos unas frías bien heladas."
Echarle el ojo al fondo
Se dice cuando te invitan a fijarte en lo que está al final o más escondido de un sitio, porque supuestamente ahí está lo bueno. Vale para una tienda, una nevera, una mesa con comida o cualquier rincón donde guardan lo mejorcito. Es como decir: mira allá al fondo, que ahí está la joya.
Rata
En Magdalena se le dice rata a alguien bien avispado para no soltar un peso y, de paso, sacarle provecho a todo. No siempre es mala persona, pero sí medio tacaño y oportunista, de los que se cuelan donde sea y salen ganando. Va con tono de burla, aunque a veces hasta con admiración.
Estar más perdido que un bollo en carnaval
Se dice de alguien que anda despistadísimo, sin enterarse de nada, como si lo hubieran soltado en medio del caos y no supiera ni pa' dónde mirar. Vale para cuando te preguntan algo obvio y tú te quedas en blanco, o cuando llegas tarde y no cachas el plan. Es burla cariñosa, pero pica sabroso.
Tener culillo
Expresión muy costeña para decir que alguien tiene miedo, está nervioso o se achicopaló ante una situación. Es como tener maripositas en el estómago pero versión sabrosa y picante, con sabor a parranda y calor. No siempre es terror extremo, a veces es solo ese sustico que te pone a sudar frío. Y hay que admitir que suena bastante graciosa.
Dame una mano
Expresión muy usada para pedir ayuda de manera cercana, como decir écheme una ayudita o colabóreme un toque. No es que quieras la mano literal, sino que alguien se meta al lío contigo. En Magdalena suena a barrio, a vecindario donde todo el mundo se conoce y se ayuda, y la verdad es que tiene su encanto costeño.