¡Aúpa, bacanes! La tierra de la Magdalena es un desfile de carisma y sazón que os va a poner a bailar desde que piséis suelo costeño. En Santa Marta, ese paraíso entre la Sierra Nevada y el mar Caribe, el sol calienta más que la tusa, pero no os preocupéis porque una buena "raspao" os refresca y anima. No podéis perderos el Parque Tayrona, donde la naturaleza grita más fuerte que cualquier vallenato en fiesta patronal, y después lanzaros a las playas que son puro arte del universo. Aquí todo el mundo te llama “ñeque” o “parce”, como si fuerais viejos amigos. Y ojo al dato, que el pescado frito y arepas de huevo saben mejor cuando se disfrutan con los pies en la arena. ¡Así que preparaos para vivirla sabroso porque en Magdalena se goza hasta que salga el sol!
Más lento que burro en bajada
Expresión costeña para decir que alguien es desesperadamente lento para hacer cualquier cosa, como un burro bajando la loma sin afán, mirando las nubes. Se usa para vacilar a la gente que se demora mil años en tareas simples. Es medio burla, pero con cariño, aunque a veces también va con su buena dosis de regaño.
Abrir cancha
Se usa cuando le pides a un amigo que te haga el favorcito de dejarte el camino libre con alguien que te gusta. Puede ser que se aparte, que no haga bulto o que te ayude a entrar en confianza con esa persona. Es muy de parche costeño y, bien usada, evita celos tontos y malos entendidos incómodos.
Dame una mano
Expresión muy usada para pedir ayuda de manera cercana, como decir écheme una ayudita o colabóreme un toque. No es que quieras la mano literal, sino que alguien se meta al lío contigo. En Magdalena suena a barrio, a vecindario donde todo el mundo se conoce y se ayuda, y la verdad es que tiene su encanto costeño.
Echar vaina
En la Costa Caribe se usa para cuando alguien molesta, provoca o se burla de otro por puro deporte, sin mala leche seria, solo por joder un rato y reírse. Es como tener de hobby fastidiar al parcero con pullas, comentarios picantes y chistes pesados. A veces cansa, pero también es parte del vacile costeño.
Pinta azul
En la Costa Caribe, y en Magdalena en particular, decir que alguien tiene pinta azul es que anda vestido finísimo, elegante y bien combinadito, como con flow de rico. No es que vaya de azul literal, es más la vibra de caché y clase. Es como decir que el man parece importante, aunque por dentro sea un desorden.
Estar en la jugada
Expresión muy usada para decir que alguien está pendiente de todo, bien informado y metido en el cuento. Es como estar al día con los chismes, los planes y las movidas del parche, sin que se le escape nada. Suena a barrio costeño total y, la verdad, tiene su sabrosura cuando la sueltas en plena conversa.
Jartar
En la costa Caribe, y en Magdalena en particular, jartar es comer sin control, como si te fueras a acabar la nevera tú solo. Es ponerse a tragar con ganas, sin pena y con toda la sabrosura del mundo. A veces también se usa para beber mucho, pero casi siempre va de comida. Y hay que admitir que suena bien poderoso.
Sabelotodo
En general sabelotodo es alguien que cree saber de todo y siempre quiere tener la razón, pero en la costa también se usa para el personaje que se sabe todos los chismes del barrio y los suelta sin filtro. Es como una Wikipedia costeña con patas, pero versión novela de las ocho, bien metida en todo.
Echarle leña
Se usa para decir que hay que meterle más energía a algo, ya sea motivar a un pana que anda bajoneado o subirle el nivel a la fiesta cuando está medio muerta. Es como avivar el fuego para que la cosa coja sabor, más ruido, más baile y más ganas. Y aceptémoslo, a veces toca echarle leña o todo se apaga.
Más maduro que una guayaba
Se usa para decir que alguien ya está listísimo para dar un paso serio, casi siempre en tema de amores. Es como decir que ya no está en plan de juego, que ya tiene todo claro y solo le falta arrodillarse con el anillo. Y la verdad, la imagen de la guayaba bien madura tiene su gracia costeña.
Ser un arrechón
En la Costa Caribe, ser un arrechón es ser alguien muy berraco, con mucha actitud, que no se rinde fácil y se le mide a lo que sea. No es que tenga superpoderes, pero casi. Puede ser valentía, energía o hasta ser muy bueno en algo. Eso sí, suena bien costeño y con bastante sabor.
Vainazo
En la Costa Caribe, y en Magdalena en particular, un vainazo es como un golpe de realidad que sale malísimo. Puede ser un intento fallido, una situación incómoda o un comentario que te deja frío. Es como decir que algo fue una vaina bien chimba, pero con ese sabor costeño que duele y hace reír a la vez.
Parlar
En la Costa Caribe se usa para decir conversar de forma relajada, sin afán, echando cuento de lo que sea mientras corre la brisa y el chisme. Es hablar por gusto, por pasar el rato, con esa sabrosura costeña que hace que hasta de la nada salga una historia buena.
Pezcuelear
Verbo costeño para hablar de alguien que anda todo engreído, sacando pecho y creyéndose la última Coca-Cola del desierto. Es cuando a la persona se le sube el ego y empieza a mirar a los demás por encima del hombro. En la costa se usa mucho para vacilar a quien se cree más importante de lo que realmente es.
Berraco(a)
En Magdalena berraco se usa para decir que alguien es muy teso, muy capaz o que le mete una verraquera brutal a lo que hace. Es como ser el Messi de cualquier cosa, pero en versión costeña y sin tanto glamour. A veces también se usa para resaltar que alguien es muy valiente o se la juega sin miedo, lo cual siempre tiene su encanto.
Enruñarse
Enruñarse es ponerse de mal genio por una bobada, hacer cara de culo y armar medio drama por algo mínimo. Es muy del Caribe colombiano, como cuando alguien se amarga porque le cambiaron el canal o no le guardaron jugo. Es un malestar exprés, intenso pero pasajero, y la verdad a veces da más risa que rabia.
Pelechar
En la Costa Caribe se usa para decir que alguien empezó a tener más plata, mejoró su suerte o se llenó los bolsillos de la nada. Es como pasar de estar pelado a andar con billete y hasta cambiar de pinta. A veces se dice medio en chiste, porque hay quien pelecha y se le suben los humos rapidito.
Recoger
En Magdalena, cuando alguien dice que va a recoger no está hablando de levantar cosas del piso, sino de salir a conquistar, a enamorar o a ver qué cae en el amor. Es como irse de cacería romántica, echando los perros con todo el flow costeño. Y hay que admitir que la palabra suena bastante sabrosa.
Echarse una carrera
Se usa para decir que uno se puso a correr o a moverse rapidito por varios lados para hacer mandados o resolver cosas en poco tiempo. Es como salir disparado por todo el pueblo o la ciudad para cumplir con todo antes de que caiga la tarde. Y sí, uno termina sudado, cansado y con ganas de tirarse a la hamaca.
Cachaco
En la Costa Caribe le dicen cachaco a la gente que viene del interior del país, sobre todo de Bogotá y alrededores. Suena medio burletero pero casi siempre es con cariño, para esos manes bien vestidos que llegan todos pálidos y se derriten con el calor costeño. Y hay que admitir que la palabra tiene su sabrosura.
Inflarse como un globo
Se usa para decir que alguien se llena de orgullo y vanidad cuando le echan flores y se lo cree demasiado. Es como si el ego se le subiera a la cabeza y se pusiera todo agrandado, creyéndose la última Coca Cola del desierto. A veces hace gracia, pero también da un poquito de pena ajena cuando se les va la mano.
Echarle coral
En la Costa Caribe, sobre todo en Magdalena, echarle coral es meterle toda la energía, el sabor y las ganas a algo, como cuando te prendes en una rumba o en un proyecto y no te guardas nada. Es como decir que vas con toda, sin flojera ni medias tintas, y la verdad suena bastante sabroso.
Está maíz
En la Costa Caribe, especialmente por el Magdalena, decir que algo está maíz es decir que está bien complicado, que la cosa viene dura y no se resuelve fácil. Es como cuando en otros lados dicen que está peludo o está berraco. Suena gracioso, pero cuando lo sueltan es porque la vaina de verdad está enredada.
Mandar una vaina
En la Costa Caribe, y en el Magdalena en particular, mandar una vaina es enviar algo por mensaje, casi siempre por WhatsApp o redes. Puede ser un video, una foto, un chisme o cualquier cosa que se pueda compartir. Es bien relajado y entre panas, y la gracia es que vaina sirve para todo, hasta para lo que ni uno mismo sabe qué es.
Reventarse el coco
Se usa cuando alguien se pone a pensar demasiado, se complica la vida o se estresa por una bobada que no lo merece. Es como si el cerebro se le fuera a explotar por una tontería. Muy de cuando uno se arma películas dignas de novela por algo que se arregla en dos minutos, y la verdad da risa verlo.
Tumbacuartico
Apodo cariñoso para ese pana que cae a tu casa día sí y día también, se sienta en la sala y te tumba la tarde entera echando cuentos, chismes y anécdotas del barrio. A veces no haces nada productivo, pero igual lo quieres ahí jodiendo la vida. Es muy costeño y, la verdad, tiene bastante encanto.
Juntura
En la Costa Caribe, una juntura es una reunión improvisada con los panas para parrandear sabroso, casi siempre con picadas, cerveza bien fría y vallenato a todo volumen. Puede arrancar como algo pequeño y terminar en fiesta legendaria hasta que amanece. Es de esas cosas que uno no planea mucho, pero que salen brutales.
Jalatrapo
En la Costa Caribe, un jalatrapo es ese personaje que se mata por caerle bien a alguien, sobre todo a una pelada, pero se nota demasiado y queda medio ridículo. Es como el que vive lamboneando, halagando y haciendo favores para ver si le paran bolas. A veces da risa, a veces da pena ajena, pero siempre se nota el esfuerzo.
Jartar
Forma divertida de decir que alguien está bebiendo mucho o comiendo como si no hubiera un mañana.
Ni fu ni fa
Se usa cuando algo no te mueve ni una pestaña, ni te gusta ni te disgusta, te sabe a pura agua de panela sin azúcar. Es muy común en el Caribe colombiano, donde con tanto calor y brisa uno aprende a no amargarse por bobadas. Es como decir que el tema te resbala suavecito y no te cambia el día.
Ándate en traje de baño
Expresión sarcástica muy costeña para decirle a alguien que se relaje, que deje el drama y no se amargue por bobadas. Es como mandarlo a que se vaya a la playa mentalmente y se deje de joder con problemas mínimos. Suena suave, pero lleva su buena dosis de burla cariñosa, típica del Caribe colombiano, donde todo se arregla con brisa, mar y buena actitud.
Jugar carimañola
Expresión costeña que se usa cuando alguien se hace el loco, se toma todo a la ligera o se pone a vacilar en vez de ponerse serio. Es como decir que está mamando gallo, esquivando el tema o tirando chiste cuando debería estar concentrado. Muy típica de la Costa Caribe, y la verdad es que suena sabrosita.
Elevar la papaya
En la Costa Caribe, elevar la papaya es como emocionarse tanto que uno se agranda todo, se confía de más y termina quedando en ridículo o perdiendo la vuelta. Es cuando te crees el más bacano del paseo y al final nada que ver. Y hay que admitir que la expresión suena sabrosa aunque duela cuando te la aplican.
Darse una vaciada
Expresión costeña para cuando alguien se va de rumba con toda, gasta sin pensar y termina pelado, sin un peso ni para el bus. La vaciada es esa mezcla sabrosa de descontrol, música a todo volumen y luego la cruda realidad del bolsillo vacío. Y hay que admitir que a veces uno se la busca con gusto.
Rabo'e tiple
En Magdalena se usa para hablar de alguien que es muy hábil y se luce con estilo, como un virtuoso, pero aplicado a cualquier cosa, no solo a la música. Es ese man que hace algo tan bien que uno queda medio bobo mirándolo. Suena medio chistoso y cariñoso, como para reconocer talento con sabor costeño.
Vaina bacana
En la Costa Caribe, y en Magdalena en particular, vaina bacana es cualquier cosa que está brutal, con mucho estilo y buena vibra. Puede ser una persona, un plan, un sitio o hasta un chisme bien sabroso. Es como decir que algo está muy chévere, pero con ese sabor costeño que siempre levanta el ánimo.
Volado
En la Costa Caribe, decir que alguien está volado es que anda en la luna, distraído, como desconectado del planeta. Puede ser porque está pensando en mil vainas, enamorado o simplemente ido del paseo. No siempre es por drogas, a veces es pura cabeza loca del día a día, y la verdad suena bastante sabroso.
Estar pa' puño
Expresión costeña para decir que algo o alguien está tan mamón, tan intenso o tan cansón que provoca ganas de soltarle un puño, aunque sea solo de boquilla. Es como decir que ya colmó la paciencia, que uno está a punto de explotar. Suena agresiva, pero muchas veces se usa en tono de queja exagerada y hasta con algo de risa.
Prender el juego
Expresión muy costeña que se usa cuando alguien anima la fiesta, calienta el ambiente y hace que todo el mundo se active. Es como encender la chispa del parche para que la rumba arranque con toda. Suele decirse cuando llega esa persona que arma el desorden sabroso, y hay que admitir que tiene su encanto bien caribeño.
Irse de perezoso
En la costa se usa para hablar de la persona que se esfuma en cuanto toca trabajar, cargar algo o asumir cualquier responsabilidad. Siempre tiene una excusa lista, se hace el loco y termina tirado a la sombra mientras los demás sudan la gota gorda. Es como tener un superpoder, pero solo para vaguear, y hay que admitir que a veces hasta da envidia.
Roerla con panela
Expresión costeña que se usa cuando alguien la está pasando mal, con problemas o deudas hasta el cuello, pero igual le toca aguantar y buscarle el lado dulce a la cosa. Es como decir que la vida está dura, pero uno se la banca con humor, berraquera y una sonrisita medio resignada. Y hay que admitir que la imagen es buenísima.
Estar en la jugada como el agua en el río
En Magdalena se usa para decir que alguien está muy pendiente de todo, bien avispado y con el radar prendido. Es la persona que se entera de cada chisme, cada negocio y cada movimiento del barrio. Como el agua del río, que va por todo lado y no se pierde ni un detalle, siempre va adelante.
Guayabo
En la Costa Caribe, tener guayabo es estar vuelto nada después de una farra pesada. Es la mezcla de resaca, arrepentimiento y ganas de no existir mientras el ventilador da vueltas. Te duele la cabeza, el alma y hasta los recuerdos de lo que hiciste anoche, y uno jura que no vuelve a beber, aunque casi nunca cumple.
Estar en la vuelta
Se dice de alguien que siempre está al tanto de lo que pasa, como esos tipos que tienen el dato antes que cualquiera. Es como tener radar para el chisme jugoso.
Echar el hachón
Expresión costeña para decir que alguien está pasando un turno pesado, una jornada bien jodida o una situación que cansa y aburre a morir. Es como si te tocara cargar un tronco enorme bajo el sol del Caribe y nadie te relevara. Se usa mucho cuando el trabajo está matador y uno ya no da más, pero igual le toca aguantar.
Estar lunao
En la Costa Caribe se usa para decir que alguien está todo distraído, ido, como en su propio mundo mirando la luna. Es el típico que no se entera de nada, se queda pegado y hay que llamarlo tres veces. No es insulto fuerte, más bien una vacilada cariñosa, y hay que admitir que suena bastante sabroso.
Estar rebajado
Se usa en la Costa Caribe, sobre todo en el Magdalena, para decir que alguien está de bajón, sin ánimo, como si le hubieran quitado la chispa costeña. Es como cuando el cuerpo está presente pero el espíritu anda en otra parte. Suena suave, pero deja claro que te ven apagado, y la verdad es que tiene su gracia.
Arruncharse
En la Costa Caribe arruncharse es acurrucarse bien pegadito con alguien, casi siempre para dormir siesta, ver pelis o simplemente echar cariño y pereza. Es ese plan sabroso de cama, sofá o hamaca donde uno se enreda entre sábanas y abrazos. Y la verdad, es de las mejores cosas que inventó el Caribe.
Hacer un capítulo
Se usa para hablar de una salida de fiesta tan brava, intensa y llena de anécdotas que parece un episodio completo de serie. No es solo salir a tomar algo, es armar tremendo desorden, con chisme, drama, risas y final dudoso. Cuando dices que hicieron un capítulo, es porque la noche quedó para la historia, mínimo con secuela.
Al agua, patos
Expresión para lanzarse a hacer algo de una vez, sin tanta pensadera, como quien se tira a la piscina y ya. Se usa para animar al combo a empezar una actividad, enfrentar una situación o tomar una decisión con energía. Es como decir vamos con toda, que sea lo que tenga que ser, y luego miramos qué pasó.