Se usa para decir que alguien ya está listísimo para dar un paso serio, casi siempre en tema de amores. Es como decir que ya no está en plan de juego, que ya tiene todo claro y solo le falta arrodillarse con el anillo. Y la verdad, la imagen de la guayaba bien madura tiene su gracia costeña.
Se dice de alguien que ya está curtido, que ha pasado por de todo y ahora piensa con más cabeza. También vale para soltarle a alguien que ya no está pa' bobadas, que se le nota lo vivido. Es una comparación bien caribe, porque la guayaba madura se siente de una. Y sí, suena sabrosa.
Dicho bien costeño para vacilar a alguien que se las da de adulto y responsable, pero en el fondo sigue siendo un pelao. Se usa cuando alguien se cree muy maduro por una bobada o por hacer algo por primera vez. Es sarcasmo puro, de esos que te bajan el ego rapidito.