Verbo costeño para hablar de alguien que anda todo engreído, sacando pecho y creyéndose la última Coca-Cola del desierto. Es cuando a la persona se le sube el ego y empieza a mirar a los demás por encima del hombro. En la costa se usa mucho para vacilar a quien se cree más importante de lo que realmente es.
Se dice cuando alguien se las da de experto en un tema que apenas está empezando a aprender. Va de asomar el pescuezo, como queriendo verse importante y opinar duro, pero sin tener mucha idea. En el Valle lo sueltan para bajarle el humo al que habla con seguridad de más. Y sí, da risa.