Sombrao'
En el Valle del Cauca se le dice sombrao' al que vive echándose flores y dándoselas de la gran cosa. Es el típico que se cree la última Coca-Cola del desierto, habla como si todo el mundo lo admirara y no se baja del pedestal ni para saludar. Va de galán, de duro, de crack, y cansa sabroso.
Recoger guarapas
Se dice cuando te vas rapidito de un sitio porque ya oliste que la cosa se va a poner pesada, incómoda o peligrosa. Muy de parche, de rumba y de esquina: ves que sube el tono, que alguien se emberraca o que va a haber problema y tú, sin hacer show, recoges guarapas y te abrís. Y sí, es pura autopreservación con estilo.
Echarse una penca
En el Valle se dice cuando alguien se va a tirar a descansar un rato, a echar pereza sin culpa. Es como decir me voy a recostar, a desconectarme y no me jodan un momentico. Suele ir perfecto con plan casero, ventilador prendido y un tintico al lado. Una joyita para bajar revoluciones.
Cantarle la tabla
Se dice cuando le sueltas a alguien las verdades en la cara, sin adornos y sin miedo, normalmente para regañarlo o ponerlo en su sitio. Es como decirle las cosas claras y cantadas, de frente. Suele salir cuando alguien se pasa de vivo o anda hablando de más. Y sí, a veces toca.
estar en la buena
En el Valle se dice para indicar que alguien anda bien, con buena racha o en un momento bacano de la vida. Puede ser porque le salió un camello, porque tiene platica, porque está tranquilo o porque todo le está fluyendo. No es tanto “felicidad absoluta”, más bien estar parchado y con la suerte de tu lado.
Es preciso ir al rebusque
Frase bien caleña para decir que toca moverse y rebuscarse, o sea, salir a buscar plata, camello o cualquier solución como sea. Se usa cuando la cosa está apretada y no hay tiempo pa' quedarse quieto. Suena medio formal por el “es preciso”, pero en la calle se entiende clarito.
Ser un martillo
Se le dice a alguien que es bien torpe o inepto para algo, aunque tenga todo a la mano para hacerlo. Es como decir que no da pie con bola y que, por más que le expliquen, no le entra. Suele sonar a vacile con un puntico de burla, pero sin tanta mala leche.
Furio
Se dice de alguien que está bravísimo, con una rabia que no le cabe en el cuerpo. Es como estar a punto de explotar, echando chispas y con ganas de pelear con el mundo. En el Valle lo sueltan cuando alguien se emberraca duro por una cagada, una falta de respeto o una mala noticia. Suena corto y contundente.
Pa'lante
Contracción de “para adelante” que se usa para decir “sigamos”, “no nos rindamos” o “toca continuar” aunque la cosa esté dura. Va cargada de ánimo y empuje, muy de parche: te levanta cuando estás embalado o cuando te dieron un totazo. Es corta, directa y suena a actitud de barrio.
Azúcar en vena
Se dice cuando alguien anda acelerado, hiperactivo y con una energía que no le cabe en el cuerpo, como si se hubiera metido un chute de dulce directo a la sangre. En el Valle del Cauca cuadra por lo cañero del cuento. Sirve para hablar de emoción, cafeína o pura euforia. Y sí, suena sabrosón.
Decir que sí
En el Valle del Cauca se usa para hablar de esa actitud de aceptar planes o propuestas sin darle tantas vueltas, como quien va en modo buena vibra y se apunta a todo. Puede sonar a entusiasmo, a confianza o a puro impulso. Vamos, el típico sí de una que luego te mete en una rumba aunque no sepas ni marcar el paso.
Pezcuelear
Se dice cuando alguien se las da de experto en un tema que apenas está empezando a aprender. Va de asomar el pescuezo, como queriendo verse importante y opinar duro, pero sin tener mucha idea. En el Valle lo sueltan para bajarle el humo al que habla con seguridad de más. Y sí, da risa.
Estar como sin untar arequipe
Se dice de alguien que va demasiado arreglado, perfumado y pulidito para el plan que es, como si se hubiera producido para una boda y solo era una vuelta cualquiera. La gracia está en el contraste: tanta pinta y tanto cuidado que parece que no se puede ni rozar, como si fuera algo delicado. Bien de parche y recocha.
Estar en la pelota
Se dice cuando alguien está despistado, ido o como en Babia, sin enterarse de lo que pasa alrededor. Es como tener la cabeza en otro lado y reaccionar tarde a todo. En el Valle la sueltan mucho en plan regaño suave, cuando alguien está mirando al techo mientras el mundo se mueve.
Pillar el negocio
Se usa cuando alguien por fin entiende la jugada, capta la idea o le cae el veinte con algo que estaba enredado. Es como decir que ya agarró el hilo y dejó de estar perdido. En el Valle del Cauca suena muy natural para explicar ese momento en que todo hace clic y ya no hay que repetirle más.