En el Valle se dice para indicar que alguien anda bien, con buena racha o en un momento bacano de la vida. Puede ser porque le salió un camello, porque tiene platica, porque está tranquilo o porque todo le está fluyendo. No es tanto “felicidad absoluta”, más bien estar parchado y con la suerte de tu lado.
Se dice cuando alguien anda en su mejor momento: con plata, suerte o simplemente con la vida resuelta. Es como estar montado en la ola buena, disfrutando sin tanto estrés y dándose sus gustos. Puede sonar a que estás fino, que te está yendo brutal o que andas en plan VIP. Y sí, da envidia sana.
En el Llano se dice estar en la buena cuando alguien anda relajado, contento y con toda la sabrosura llanera encima. Es ese momento en que hay música, trago, buena compañía y cero preocupaciones. Básicamente, la vida le está sonriendo y la persona se deja llevar sabroso, sin pensar en mañana.