Interjección bien mexicana para avisar de que viene algo chungo o de que te pongas listo ya. Es como decir cuidado, ojo o ponte trucha, y se suelta cuando hay peligro, alguien se acerca o estás a punto de meter la pata. Corta, directa y salvadora en la calle.
Interjección bien rápida para avisar de peligro o de que te pongas trucha. Es el equivalente a decir ¡cuidado! o ¡ojo!, y se suelta cuando algo se viene encima, literal o figurado. En Chiapas la oyes en la calle, en el mercado o en la combi, cuando alguien va a meter la pata o casi te lleva.
Interjección bien mexicana para avisar de un peligro o de que te pongas trucha: cuidado, ojo, ahí viene algo. Sirve para alertar de un coche, un policía, un madrazo o cualquier bronca que se asome. A veces se usa en plan broma, pero la idea base es prevenir antes de que valga madre.
Interjección bien mexicana para avisar de que te pongas trucha porque viene un peligro o algo puede salir mal. Es como decir ¡cuidado! o ¡ojo!, pero con sabor callejero. Se suelta cuando alguien va a chocar, se le cae algo o está a punto de meter la pata. Corta, directa y salvadora.
Interjección para avisar de peligro o para que alguien se ponga vivo: cuidado, ojo, atento. También se usa cuando viene algo encima, tipo un coche, un golpe o una regañada. Es muy de México y suena rapidito, como para frenar en seco. Si lo dices tarde, ya valiste.
Clásica expresión veracruzana para avisar de peligro, de algo que viene de golpe o de una situación inesperada. Es como decir ponte trucha, ponte abusado, porque si no te va a cargar el payaso. Se usa tanto para cosas serias como para desmadres entre compas, y la neta suena bien sabrosa.
Expresión de alerta para avisar que algo peligroso, incómodo o simplemente inoportuno se acerca. Es como decir ponéte pilas o cuidate porque se viene algo que puede salir mal. Se usa un montón entre cuates cuando quieren que el otro espabile rápido, y la verdad es que suena más dramático y divertido que solo decir cuidado.
Se usa para advertir que hay peligro o que algo se puede poner feo y hay que ponerse trucha. Es como decir cuidado o ponte al tiro, muy típico en México cuando ves una situación rara o alguien viene de sorpresa. Suena corto, directo y hasta cariñoso, aunque a veces signifique que ya valió madres.