En Guinea Ecuatorial se dice cuando el desayuno es enorme y bien cargado, de esos que parecen comida de fiesta. No es el cafecito rápido, es sentarte y darle sin prisa a un plato tras otro hasta quedar lleno de verdad. Suele sonar a casa, a visita y a que luego te entra una siesta criminal.
"Hoy me metí un desayuno ancho en casa de mi tía: pan, huevos, fruta, té y hasta sobras de anoche. Salí de ahí que no me cabía ni el aire."