En la Costa Caribe, ser un arrechón es ser alguien muy berraco, con mucha actitud, que no se rinde fácil y se le mide a lo que sea. No es que tenga superpoderes, pero casi. Puede ser valentía, energía o hasta ser muy bueno en algo. Eso sí, suena bien costeño y con bastante sabor.
En Lima, arrechón suele ser alguien muy caliente, salido o con ganas de sexo a tope. También puede usarse para decir que alguien está picón, con rabia o bien encendido por algo, según el tono y el contexto. No va de valentía ni de chulería heroica, va más de estar prendido. Y sí, es bastante vulgar.
En Caracas, arrechón suele ser un tipo muy arrecho, o sea, alguien intenso, lanzado y con actitud, a veces medio bravo o echado pa’lante. Según el contexto también puede ir por lo sexual, como estar muy excitado. No va de finanzas ni de inflación, eso suena inventado. Y sí, la palabra tiene su picante.